El regreso de Malú a los escenarios para celebrar sus 28 años de trayectoria se ha convertido en uno de los acontecimientos musicales más potentes del año. La artista madrileña inauguró en la Plaza de Toros de Las Ventas una residencia de siete conciertos consecutivos, todos con entradas agotadas, en los que repasa casi tres décadas de éxitos, rescata joyas olvidadas de su repertorio y estrena material nuevo ante un público entregado.

Un regreso que es una declaración de identidad
Malú afrontó este ciclo de conciertos con un concepto claro: cada noche es distinta, irrepetible y diseñada para narrar su historia musical desde un lugar emocional. La propia artista explicó que el reto fue “meter 28 años de carrera en poco más de dos horas”, un desafío que resolvió con solvencia gracias a su experiencia escénica y a una comunidad de seguidores que la acompañó desde sus inicios.
En el escenario, Malú se mostró fiel a su esencia: vestida de negro, poderosa, con una puesta en escena que combina fuerza vocal, dramatismo y una conexión directa con el público. Su presencia transmitió madurez artística y un equilibrio personal que ella misma ha reivindicado en entrevistas recientes.

Un repertorio de 44 canciones para recorrer una vida
El espectáculo incluyó 44 canciones, muchas en versiones reducidas para poder abarcar todas las etapas de su discografía. Desde clásicos como Lucharé, Ahora tú o Blanco y negro, hasta temas recientes como Ingobernable o Primer amor, estrenado en directo apenas 24 horas después de su lanzamiento.
La artista también se permitió rescatar canciones que llevaba años sin interpretar, un gesto que sus seguidores celebraron como un regalo. Además, cada noche incluyó dos canciones sorpresa, lo que convirtió cada concierto en una experiencia única.
Invitados especiales y momentos memorables
Uno de los instantes más emocionantes de la primera noche fue la aparición de Pablo Alborán, amigo cercano de Malú, para interpretar juntos Todos los secretos. El público respondió con una ovación que confirmó la química artística entre ambos y el carácter especial de esta residencia.

Las Ventas como hogar y símbolo
Elegir Las Ventas no fue casual: es la ciudad que la vio nacer y un espacio que Malú ha convertido en un escenario íntimo pese a su magnitud. La artista ha explicado que esta residencia no es una gira al uso, sino una forma de “quedarse” en un lugar para crear algo único y cercano, un puente entre su pasado y lo que está por venir.
Una celebración que mira al futuro
Aunque esta serie de conciertos celebra su trayectoria, Malú también utiliza este regreso para presentar nuevas canciones y anticipar la etapa musical que está construyendo. Su próximo disco aún no ha visto la luz, pero ya forma parte del relato de estas noches, donde combinó nostalgia, renovación y una energía renovada que sorprendió incluso a sus seguidores más fieles.