La reina Letizia reivindica la lana española con un impecable traje sastre de Oteyza

La reina Letizia presidió en Madrid la presentación oficial de la Alianza por la Lana, una plataforma multidisciplinar que reúne a más de 450 profesionales, empresas e instituciones con un objetivo común: recuperar el valor cultural, económico y territorial de la lana española, especialmente la merina, y situarla de nuevo como un material estratégico para […]

La reina Letizia presidió en Madrid la presentación oficial de la Alianza por la Lana, una plataforma multidisciplinar que reúne a más de 450 profesionales, empresas e instituciones con un objetivo común: recuperar el valor cultural, económico y territorial de la lana española, especialmente la merina, y situarla de nuevo como un material estratégico para el futuro. El acto, celebrado en la Institución Libre de Enseñanza dentro del Madrid Design Festival 2026, marca un punto de inflexión en la visibilidad pública de un sector que lleva décadas reclamando apoyo institucional.

La reina Letizia con un traje de lana y blusa con lazada. © GTRES

La presencia de la Reina no fue un gesto simbólico, sino la confirmación de un compromiso que ya había mostrado meses atrás, cuando recibió en audiencia a los promotores del proyecto “Tejiendo Redes”, germen de esta nueva alianza. Su asistencia, además, subrayó la importancia histórica de la lana en España: un recurso que entre los siglos XV y XVIII convirtió al país en una potencia mundial y que hoy lucha por sobrevivir en un mercado global dominado por fibras sintéticas y procesos industriales de bajo coste.

Un proyecto que conecta tradición, diseño e innovación

La Alianza por la Lana nace con una misión clara: reconstruir la cadena de valor del sector lanero, desde el pastoreo y la trashumancia hasta el diseño contemporáneo, la industria textil y la comercialización. La plataforma busca generar nuevas oportunidades económicas, revitalizar zonas rurales y recuperar oficios que están desapareciendo.

Durante la presentación, sus impulsores recordaron un dato clave: España ha pasado de más de 20 millones de ovejas en los años 80 a 13,7 millones en 2023, una caída que ha reducido drásticamente la producción lanar y ha provocado la desaparición progresiva del tejido industrial vinculado al sector. Aunque España sigue siendo el primer productor de lana de la Unión Europea, más del 90% de la lana nacional no encuentra mercado y termina como subproducto sin valor.

La reina Letizia con un traje de lana y blusa con lazada. © GTRES

La Alianza quiere revertir esta tendencia mediante proyectos de diseño, investigación, sostenibilidad y economía circular. Su primera acción práctica, presentada durante el acto, lleva por nombre “Metamorfosis”: un programa que trabajará con seis rebaños y más de 1.400 ovejas para estudiar cómo el pastoreo extensivo contribuye a la regeneración del suelo, la biodiversidad y la prevención de incendios.

Letizia, coherente y simbólica: un traje de lana merina de Oteyza

Para este acto, la reina Letizia eligió un traje sastre azul marino confeccionado en lana merina por la firma madrileña Oteyza, una de las casas de sastrería contemporánea más vinculadas al Madrid Design Festival. El conjunto, hecho a medida, estaba compuesto por una chaqueta estructurada y un pantalón recto de lana fría, una elección que no sólo reforzaba el mensaje del evento, sino que también ponía en valor la capacidad de la lana española para integrarse en la moda actual con elegancia, técnica y versatilidad.

La reina Letizia completó su impecable traje con una blusa blanca de lazada, una pieza romántica que suavizaba la arquitectura minimalista del conjunto y aportaba un punto de luz al estilismo. La camisa, también firmada por Oteyza, presentaba un lazo generoso y fluido que asomaba bajo la chaqueta sin solapas, reforzando ese equilibrio entre sobriedad y feminidad que tan bien maneja la consorte. En los pies, Letizia volvió a confiar en unos mocasines de piel de Massimo Dutti, con tacón ancho y diseño depurado, un modelo que se ha convertido en uno de sus básicos más repetidos por su comodidad y versatilidad en actos de agenda.

La reina Letizia con un traje de lana y blusa con lazada. © GTRES

En el apartado de joyas, se mantuvo fiel a su estilo funcional: lució su anillo grabado de Coreterno, una pieza cargada de simbolismo personal, y unos pendientes de la firma valenciana Sure, a la que apoya desde que la marca se vio afectada por la DANA. El estilismo fue interpretado como un gesto de coherencia: la Reina no sólo apoyó la iniciativa con su presencia, sino también con su imagen, demostrando que la lana merina —fina, elástica, termorreguladora— es un material de lujo capaz de competir con cualquier fibra premium del mercado.

Un acto con vocación transformadora

El evento reunió a diseñadores, artesanos, ganaderos, pastores, investigadores, marcas de moda, instituciones culturales y empresas tecnológicas. Entre ellos, representantes del Ministerio de Cultura, del Madrid Design Festival y de organizaciones que llevan años trabajando por la recuperación del sector lanero.

Durante la jornada se celebró también la mesa redonda “Lana y territorio: tejiendo alianzas”, donde creadoras textiles, artistas y especialistas en sostenibilidad debatieron sobre el papel de la lana en la regeneración del paisaje, la identidad cultural y la innovación material. Se habló de trashumancia, de técnicas tradicionales reinterpretadas con herramientas contemporáneas y de la necesidad de generar nuevas narrativas que conecten diseño, territorio y comunidad.

La reina Letizia y Tomas Alia. © GTRES

Un mensaje claro: la lana es pasado, presente y futuro

La intervención de la Reina subrayó la importancia de recuperar un material que forma parte del ADN cultural español. Su apoyo institucional, sumado al impulso del Madrid Design Festival, sitúa a la Alianza por la Lana en una posición estratégica para liderar un cambio real en el sector.

El proyecto no sólo reivindica la lana como patrimonio histórico, sino como material de futuro: sostenible, biodegradable, versátil y capaz de generar empleo y cohesión territorial. En un momento en el que la industria textil busca alternativas responsables, la lana española emerge como un recurso con enorme potencial.

La presentación de la Alianza por la Lana no fue un acto más en la agenda institucional: fue una declaración de intenciones. Un compromiso con el diseño, la sostenibilidad, el medio rural y la recuperación de un legado que merece volver a ocupar el lugar que tuvo durante siglos.