La fiebre Bridgerton aterrizó en Madrid con un fastuoso baile de máscaras organizado por Netflix en el Casino de Madrid, y entre los invitados más esperados destacó Mar Flores, que volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los rostros más elegantes y consistentes del panorama español. Su aparición, una de las primeras de la noche, marcó el tono de una alfombra roja dominada por el regencycore y por estilismos que reinterpretan la estética de la Regencia británica desde un prisma contemporáneo.

Un vestido-jardín con más de 1.200 flores
El corazón del look era un vestido de corte imperio diseñado a medida por Carmen Farala, confeccionado con pedrería y más de 1.200 flores en tonos pastel. La propia Mar Flores explicó que la diseñadora “dejó de contar” las flores en un momento dado, una frase que resume la magnitud artesanal de la pieza.
El vestido, que pesaba casi ocho kilos, estaba concebido como un auténtico jardín en movimiento: flores bordadas, aplicaciones tridimensionales y un trabajo minucioso que convertía cada paso en un efecto visual. La silueta imperio, tan asociada al universo Bridgerton, se reinterpretaba aquí desde la fantasía y la exuberancia, sin perder la elegancia que caracteriza a la modelo.
Un abrigo de terciopelo morado para un reveal icónico
Mar Flores llegó al evento envuelta en un abrigo de terciopelo morado, también firmado por Farala, que llevaba sobre los hombros con gesto majestuoso. La pieza, de líneas amplias y presencia escénica, formaba parte del concepto narrativo del look: un reveal pensado para la alfombra roja.

Según explicó la propia Mar, el abrigo simbolizaba la contención y las normas sociales de la época, mientras que abrirlo para mostrar el vestido representaba la libertad femenina y la expresión personal. Un gesto que conectaba directamente con la narrativa de Los Bridgerton, donde las apariencias y las reglas sociales conviven con los deseos y la identidad.
Guantes largos y un estilismo que abraza la teatralidad
Completando el look, Mar Flores llevó guantes largos en el mismo tono morado, un accesorio que reforzaba la estética de época sin caer en la literalidad del vestuario histórico. El maquillaje, luminoso y equilibrado, y el peinado pulido permitían que el protagonismo recayera en la arquitectura del vestido y en la potencia visual del abrigo. En un photocall donde abundaron las plumas, los corsés reinterpretados y los guiños a la Regencia, Mar Flores destacó por su capacidad para fusionar moda, concepto y narrativa. Su look no era solo un estilismo: era una escena completa.

Acompañando el espectacular look, Mar Flores completó el estilismo con una diadema joya y un collar de acabado brillante que reforzaban la estética regencycore sin competir con la exuberancia del vestido. La diadema, de inspiración aristocrática, enmarcaba el peinado pulido y aportaba un guiño directo al universo Bridgerton, mientras que el collar equilibraba visualmente la zona del escote y añadía un punto de luz medido. Ambas piezas funcionaban como extensión natural del look: sofisticadas, coherentes y pensadas para acompañar —no eclipsar— la arquitectura del vestido y el dramatismo del abrigo de terciopelo.
Una de las invitadas más destacadas del baile de máscaras
El evento reunió a numerosas personalidades del mundo de la moda, la televisión y las redes sociales, todas ellas convocadas para celebrar la llegada de la segunda parte de la cuarta temporada de Los Bridgerton. Entre los asistentes se encontraban creadoras de contenido, diseñadores y presentadores que interpretaron el dress code con propuestas teatrales, desde vestidos imperio hasta diseños firmados por Palomo Spain, Ana Locking o Dominnico.
En ese contexto, el look de Mar Flores se convirtió en uno de los más comentados de la noche, tanto por la sofisticación del conjunto como por la potencia del collar vintage, una pieza que aportaba carácter y que conectaba con la estética aristocrática que define la serie.

Un estilo consolidado que sigue evolucionando
A sus 54 años, Mar Flores continúa demostrando que su presencia en alfombras rojas y eventos de alto perfil no sólo se mantiene vigente, sino que evoluciona con una madurez estilística admirable. Su elección para la premiere de Los Bridgerton confirma una vez más su capacidad para interpretar códigos estéticos complejos —como el regencycore— desde un enfoque personal, elegante y perfectamente adaptado a su imagen pública.
En una noche donde la fantasía, la teatralidad y la nostalgia convivieron con la moda contemporánea, Mar Flores firmó uno de los looks más memorables: un vestido-jardín, un abrigo teatral, un reveal cargado de significado y una diseñadora —Carmen Farala— que supo convertir la estética Bridgerton en una pieza de alta artesanía española.
Una aparición que, sin duda, quedará como uno de los grandes momentos fashion del año.