Susanna Griso volvió a demostrar que el estilo también puede ser una forma de comunicación durante la presentación del nuevo libro de Paco Arango, un acto de carácter íntimo y cultural en el que la periodista ejerció como anfitriona con la naturalidad y la elegancia que la caracterizan. Fiel a su estética sobria y coherente, la presentadora apostó por un estilismo que, sin buscar protagonismo, transmitía una clara intención: sofisticación contemporánea desde la discreción.

El gris como declaración de estilo
Para la ocasión, Griso eligió un conjunto monocolor en tonos grises, una elección que refuerza su imagen de elegancia atemporal. La pieza principal era una blusa fluida en gris claro, de tejido ligero y cuello camisero, cuya caída suave aportaba luminosidad al rostro y una sensación de movimiento que equilibraba el conjunto. La prenda, aparentemente sencilla, aportaba el punto relajado necesario para un acto cultural sin renunciar al refinamiento.
La periodista completó el look con unos pantalones bombachos de inspiración sastre, una de las siluetas más relevantes de la temporada. De tiro alto y con pinzas marcadas, el diseño estiliza la figura y aporta un aire contemporáneo que se aleja del clasicismo más rígido. El bajo ligeramente recogido y el cinturón en tono neutro completaban un conjunto que juega con volúmenes de forma muy actual.

Un estilismo en sintonía con el contexto
El resultado encajaba perfectamente con el ambiente del evento, centrado en la conversación, la literatura y la cercanía. El gris, tradicionalmente asociado a la serenidad, la profesionalidad y la sobriedad, reforzaba el carácter reflexivo del encuentro y proyectaba una imagen de autoridad tranquila. En las imágenes del acto, Griso se mostraba cómoda, natural y plenamente integrada en su papel, con un estilismo que acompañaba sin imponerse.
Belleza natural y coherencia estética
El look se completaba con uno de sus sellos más reconocibles: la melena suelta, trabajada en ondas suaves, que aporta frescura y suaviza la estructura sartorial del conjunto. El maquillaje, discreto y luminoso, se centraba en realzar la piel y la mirada con tonos naturales y labios en una gama rosada, manteniendo la armonía cromática general.

La elegancia del “quiet luxury”
El conjunto de Susanna Griso es un ejemplo claro de lo que hoy se define como quiet luxury: prendas bien confeccionadas, colores neutros y una sofisticación que no necesita llamar la atención para imponerse. Más que un simple estilismo, fue una declaración de coherencia personal, en la que la periodista volvió a confirmar que el verdadero estilo no reside en el exceso, sino en la precisión y el equilibrio.