La familia Flores volvió a demostrar su unión y su peso mediático en la presentación del nuevo proyecto cinematográfico de Elena Furiase, un estreno que llega en un momento especialmente luminoso para la saga. La actriz, heredera de una de las dinastías artísticas más influyentes de España, acudió arropada por los suyos en una cita que combinó emoción, apoyo familiar y celebración profesional.

Un estreno marcado por la expectación
Elena Furiase se encuentra inmersa en la promoción de La Boda, su nueva película, una comedia romántica que marca su regreso al cine tras varios años centrada en televisión y proyectos personales. La actriz ha presentado el filme en distintos espacios, incluido El Hormiguero, donde habló del rodaje, del personaje y del momento vital que atraviesa.
La película, que llega a salas con buena acogida previa, ha servido también como punto de encuentro para la familia Flores, que no ha dudado en acompañarla en esta etapa profesional.
La presencia de la familia: apoyo incondicional
En los últimos meses, la familia Flores ha protagonizado varias apariciones públicas unidas, especialmente en torno a proyectos audiovisuales vinculados a su historia. La presentación del documental Flores para Antonio, centrado en la figura de Antonio Flores, ya reunió a Lolita, Alba, Guillermo y la propia Elena en un gesto de homenaje y cohesión familiar.

Ese mismo espíritu se ha repetido ahora en torno a la nueva película de Elena, donde la actriz ha insistido en que su familia es un pilar fundamental en cada paso que da: “Yo no concibo esto sin ellos”, afirmó recientemente.
Lolita y Rosario, orgullosas de la nueva generación
Tanto Lolita Flores como Rosario Flores han mostrado públicamente su orgullo por el trabajo de Elena. La familia vive un momento especialmente dulce: a la alegría profesional se suma la noticia del embarazo de Lola Orellana, hija de Rosario, que la convertirá en abuela.
Este clima de celebración ha impregnado también la presentación de la película, donde la presencia de las Flores refuerza la idea de una saga que, pese a su larga trayectoria, sigue creciendo, reinventándose y manteniendo una conexión emocional muy fuerte.

Elena Furiase, entre la herencia y la identidad propia
Aunque su apellido la vincula inevitablemente a un legado artístico inmenso, Elena ha construido una carrera sólida por mérito propio. Desde su irrupción en El Internado hasta su versatilidad en cine, teatro y televisión, la actriz ha sabido equilibrar tradición y autonomía.
En La Boda, Elena Furiase interpreta a Felisa, un personaje que ella misma define como “el que más personalidad tiene” de su carrera reciente. Felisa es una mujer con carácter, impulsiva, directa y con un punto de caos emocional que la actriz ha descrito como “delicioso de interpretar”. Es un papel que le permite transitar entre la comedia y la ternura, con escenas que exploran tanto el enredo romántico como la vulnerabilidad de una mujer que intenta recomponer su vida mientras todo a su alrededor parece desmoronarse. Furiase ha explicado que Felisa “no pide permiso para existir”, y que esa libertad interpretativa ha sido uno de los mayores atractivos del proyecto.

La Boda es una comedia romántica coral, dirigida por Pedro Cenjor, que gira en torno a un enlace que, lejos de ser perfecto, se convierte en un auténtico campo de batalla emocional. La historia se articula a través de varios personajes cuyas vidas se cruzan en un día que debería ser inolvidable… y lo es, pero no por las razones esperadas. La película juega con el humor costumbrista, los malentendidos y la tensión sentimental, con un tono ligero pero cuidado que busca conectar con un público amplio.
El filme, que cuenta también con la participación de Felipe García Vélez, Margarita Lascoiti, Daniel Chamorro y Antonio Dechen, destaca por su ritmo ágil, su apuesta por personajes reconocibles y su mirada contemporánea sobre las relaciones, la familia y las expectativas sociales en torno al amor. Además, supone para Elena Furiase un regreso al cine en un registro que le permite explotar su vis cómica sin renunciar a la profundidad emocional.

Una saga que sigue escribiendo historia
La presentación de la película no sólo ha servido para celebrar el trabajo de Elena, sino también para recordar el peso cultural de la familia Flores. Desde Lola Flores hasta las nuevas generaciones, la saga continúa generando interés, emoción y una narrativa colectiva que forma parte del imaginario artístico español.
La cita ha sido, en definitiva, un nuevo capítulo en la historia de una familia que vive el arte como herencia, como oficio y como forma de estar en el mundo.