La reina Letizia volvió a demostrar su capacidad para convertir un acto institucional en un escaparate de estilo depurado y con personalidad. Durante su visita a la exposición “In Memoriam Tomás y Valiente. 1996–2026” en la Universidad Autónoma de Madrid, la Reina sorprendió con un mono bicolor de estética victoriana, una de las piezas más llamativas de su armario reciente y que ya ha generado conversación en la prensa especializada.

Un mono bicolor de Teresa Helbig: sobriedad con carácter
La prenda, firmada por la diseñadora Teresa Helbig, una de las creadoras españolas más admiradas por la reina Letizia, destacaba por su construcción impecable y su estética de inspiración victoriana. El mono combinaba un cuerpo blanco plisado rematado por una botonadura negra frontal, un cuello redondo muy estructurado que aportaba presencia, y unos puños blancos con contraste negro que reforzaban ese aire casi monacal que tanto ha llamado la atención en la prensa especializada. La parte inferior, completamente negra y de corte recto, estilizaba su figura y aportaba sobriedad, mientras que un cinturón negro marca la cintura y añadía verticalidad al conjunto, equilibrando la contundencia gráfica del diseño.

La estética recordaba a los uniformes victorianos reinterpretados en clave contemporánea, un sello habitual de Helbig: dramatismo controlado, líneas puras y un equilibrio perfecto entre sobriedad y fuerza visual.
Un look que marca tendencia
El mono ha sido descrito como un look “monacal” o incluso “controvertido”, una reacción que tiene mucho que ver con su mezcla de rigidez victoriana y minimalismo moderno. Sin embargo, en Letizia funciona con absoluta naturalidad: la prenda encaja con su predilección por las piezas estructuradas, los contrastes gráficos y los diseños con narrativa propia, esos que aportan presencia sin necesidad de artificios.

Botas negras para un día de lluvia
Letizia completó el look con botas negras de tacón moderado, una elección práctica para un día de lluvia en Madrid y coherente con la estética sobria del conjunto, y su habitual bolso Victoria Insignia de Carolina Herrera, uno de sus favoritos en actos institucionales.
La Reina llevó la melena suelta y lisa, con raya al medio, un peinado que suavizaba la contundencia del mono. El maquillaje fue discreto: labios nude, piel luminosa y un sombreado suave que no competía con la fuerza del look.

Un estilismo potente para un acto solemne
La visita a la exposición —un homenaje a Francisco Tomás y Valiente, figura clave del constitucionalismo español— exigía un tono institucional y respetuoso. Letizia lo resolvió con un estilismo que combinaba sobriedad, autoridad y un punto de moda muy marcado.
El resultado es un look que no pasó desapercibido y que confirma la evolución reciente de la Reina hacia prendas con más carácter, más diseño y más presencia escénica.