Elena Furiase recogió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio concedida a su madre, Lolita Flores

La Sala Barceló del Palacio de La Moncloa se convirtió en un espacio de memoria, cultura y emoción durante el homenaje Gelem, Gelem, acto institucional que conmemora los 600 años de la llegada del pueblo gitano a España. En este marco, Elena Furiase subió al escenario para recoger, en nombre de su madre Lolita Flores, […]

La Sala Barceló del Palacio de La Moncloa se convirtió en un espacio de memoria, cultura y emoción durante el homenaje Gelem, Gelem, acto institucional que conmemora los 600 años de la llegada del pueblo gitano a España. En este marco, Elena Furiase subió al escenario para recoger, en nombre de su madre Lolita Flores, la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, una de las distinciones más importantes del Estado. El reconocimiento, entregado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, celebraba la trayectoria plural y coherente de Lolita en la música, el teatro, el cine y la televisión.

Elena Furiase durante la ceremonia en honor al pueblo gitano por su contribución a la sociedad y la cultura españolas. © GTRES

Un acto cargado de simbolismo y emoción

El homenaje reunió a autoridades, artistas y representantes sociales en un ambiente de respeto y celebración. La ausencia de Lolita —que se encontraba en Galicia con la gira teatral Poncia— no restó intensidad al momento: un vídeo proyectado en la sala mostró a la artista visiblemente emocionada, agradeciendo el galardón y reconociendo la ilusión que le hacía recibirlo. En su mensaje, habló de la importancia de combatir los estigmas que aún pesan sobre el pueblo gitano y reivindicó la presencia de su comunidad en todos los ámbitos de la sociedad.

La presencia de Elena: orgullo, serenidad y un gesto familiar

Elena Furiase, radiante y contenida, recogió la distinción con una sonrisa que reflejaba orgullo y responsabilidad. Vestida con un traje verde de líneas sencillas, maquillaje natural y el cabello suelto con ondas suaves, su imagen transmitía sobriedad y respeto por el carácter institucional del acto. Su intervención fue breve pero significativa: agradeció el reconocimiento en nombre de su madre y subrayó la emoción que suponía para la familia.

Pedro Sánchez y Elena Furiase durante la ceremonia en honor al pueblo gitano por su contribución a la sociedad y la cultura españolas. © GTRES

Lolita, una figura esencial de la cultura popular

La concesión de la Gran Cruz reconoce una carrera que abarca más de cinco décadas y que ha convertido a Lolita Flores en un referente transversal de la cultura española. Su trabajo en teatro, música, televisión y cine ha sido constante, valiente y profundamente personal. En su mensaje, la artista insistió en que no pretendía hacer “apología de los gitanos”, sino recordar que todos los seres humanos comparten virtudes y defectos, y que aún queda camino para desterrar el miedo y el recelo hacia su comunidad.

Un homenaje que trasciende lo personal

La entrega de la Gran Cruz a Lolita y la presencia de Elena recogiéndola simbolizan no solo el reconocimiento a una trayectoria artística, sino también un gesto institucional hacia la cultura gitana y su aportación histórica a España. El acto cerró las conmemoraciones del aniversario con un mensaje de convivencia, respeto y orgullo cultural.