En un momento en el que la Ribera del Duero vive una transformación silenciosa —más fresca, más elegante y más conectada con el presente—, Pradorey amplía su reconocida Gama de Autor con El Mirón 2024, un vino que aspira a convertirse en símbolo de esta nueva etapa de la denominación.

Desde su finca en Gumiel de Mercado (Burgos), la bodega continúa explorando el territorio con una visión propia: reinterpretar el origen sin romper con él. Tras proyectos como El Cuentista, El Buen Alfarero o El Retablo, El Mirón nace con la voluntad de hablarle a una nueva generación de amantes del vino que buscan autenticidad, frescura y menos solemnidad en la copa.
Fernando Rodríguez de Rivera, CEO de la bodega, lo resume así: “La nueva Ribera del Duero no consiste en cambiar lo que somos, sino en mirar nuestro territorio desde otra perspectiva. El Mirón nace para quienes buscan vinos auténticos, frescos y que respeten el origen mientras hablan el lenguaje de hoy”.
Territorio, equilibrio y mínima intervención
El Mirón 2024 se elabora a partir de una cuidada selección de Tempranillo, Albillo Mayor y Merlot procedentes de tres fincas propias: Hoyo Dornajo, Los Quemados y Valdelayegua. Un año marcado por heladas y lluvias abundantes dio lugar a una producción más corta, pero también a una expresión especialmente vibrante y fresca.
La filosofía de elaboración apuesta por la mínima intervención: fermentación espontánea con levaduras autóctonas y una crianza de diez meses en barricas usadas —principalmente de roble francés— que aportan complejidad sin eclipsar la fruta. El resultado es un vino equilibrado, elegante y con personalidad, donde la estructura convive con una frescura poco habitual en el imaginario clásico de la DO.

Un vino para disfrutar sin ceremonias
Con un precio recomendado de 12 euros, El Mirón se posiciona como una puerta de entrada accesible a una Ribera del Duero más abierta y contemporánea. Es un vino pensado para descorchar sin excesivo protocolo: encaja tanto en una comida improvisada entre amigos como en una mesa gastronómica que busca matices.
Más que solemnidad, propone cercanía. Más que tradición rígida, una reinterpretación que respeta el paisaje pero dialoga con el presente.
El símbolo que mira al horizonte
Su nombre no es casual. ‘El Mirón’ es la torreta situada entre las tres fincas de las que procede el vino, un punto de observación donde cada año anidan cigüeñas, símbolo de arraigo y fidelidad al territorio. Esa imagen —las aves, el mirador y una figura que otea el horizonte con prismáticos— protagoniza una etiqueta que habla de memoria, pero también de futuro.
Más que una bodega, una forma de entender la Ribera
Pradorey ha construido su identidad sobre la osadía, la intuición y la libertad creativa. Con 21 referencias en el mercado —cuatro de ellas 100 % ecológicas—, fue pionera en la DO en el uso de tinajas de barro centenarias y en la fermentación con levaduras autóctonas. Todos sus vinos proceden de uva propia y reflejan el carácter singular de su entorno.
La experiencia se completa con su propuesta de enoturismo y con La Posada, una joya herreriana del siglo XVII donde, según la historia, pernoctaron figuras como Rubens, Lope de Vega o Felipe III.
Con El Mirón 2024, Pradorey no sólo lanza una nueva etiqueta: consolida una manera distinta de mirar la Ribera del Duero. Una mirada más ligera, curiosa y abierta al horizonte.