
Noble Valencia
Noble reinterpreta el restaurante clásico con una mirada contemporánea y elegante. En el corazón de Valencia, ofrece arroces de referencia, guisos tradicionales y recetas de siempre presentadas con sensibilidad actual. Su horario ininterrumpido, de 13:00 h a 01:30 h, lo convierte en un refugio ideal para escapar del bullicio fallero sin renunciar al ambiente. La experiencia se completa con su carta de sobremesa, que incluye cócteles, copas y juegos de mesa, perfecta para alargar la velada mientras la ciudad sigue ardiendo de fiesta.

Orio Valencia
Orio trae el espíritu de las tabernas marineras de Euskadi al centro de Valencia. Su imponente barra de pintxos, con opciones frías y calientes adaptadas al producto de temporada, es una tentación continua durante los días grandes de la fiesta. Hierro, óxido y aroma a mar envuelven un espacio informal donde disfrutar de clásicos vascos elaborados con materia prima de primer nivel. Un plan perfecto para quienes buscan una pausa gastronómica con sabor atlántico en pleno epicentro fallero.
Valencia se transforma en marzo. La pólvora marca el ritmo del día, las calles vibran con la mascletà y el ambiente fallero lo impregna todo. Pero más allá del ruido y la fiesta, hay otra forma —igual de intensa— de vivir las Fallas: sentarse a la mesa y dejar que la gastronomía acompañe la celebración. Esta es nuestra selección de restaurantes donde el espíritu fallero se disfruta bocado a bocado.

Alegal
En la Avenida del Port, en los antiguos Cines Aragón, Alegal despliega el universo más libre y hedonista de Dani García. Aquí no hay normas predefinidas: alta gastronomía, diseño y cultura del ocio conviven en un espacio que convierte cada visita en una experiencia. Durante Fallas, su propuesta mediterránea cobra aún más sentido: iconos como la Cereza de foie con parmesano y Oporto, el Steak tartar con foie o los guiños al “street food” como el Brioche cojonudo y la Burger Bull se combinan con arroces que rinden homenaje a la tradición valenciana, desde el de txuleta madurada al de pescado y carabineros. Un plan perfecto para celebrar sin renunciar al espectáculo.

Barrafina Valencia
A escasos pasos de la Plaza del Ayuntamiento, Barrafina se convierte del 1 al 19 de marzo en uno de los puntos neurálgicos del aperitivo fallero. Con apertura desde las 12:30 h, es el enclave ideal para ese ritual previo a la mascletà. Su barra contemporánea sirve clásicos imprescindibles —ensaladilla, bravas, anchoas— junto a mariscos frescos y bocados para compartir, siempre acompañados de vinos seleccionados y cervezas bien frías. Con servicio ininterrumpido, permite alargar la celebración en un ambiente ágil y vibrante, donde el producto es el gran protagonista.

Q’Tomas
Q’Tomas es un clásico imprescindible para quienes entienden que en Fallas también se celebra el buen producto. Considerado uno de los templos gastronómicos de la ciudad, apuesta por ingredientes excepcionales y una cocina honesta que habla sin artificios. Su ubicación privilegiada en el centro lo convierte en el lugar ideal para hacer una pausa estratégica entre mascletàs, recargar energías y volver a la fiesta con el mejor sabor de boca. Un rincón donde tradición y calidad se dan la mano en cada plato.

Hiro Valencia
En pleno centro, Hiro celebra las Fallas con una propuesta efímera que une Japón y el Mediterráneo. El cóctel especial Sumomo Spritz —disponible solo en marzo— fusiona sake de albaricoque y sake de jengibre en un trago aromático y refrescante que encaja con la energía festiva de la ciudad. A ello se suma un guiño creativo a la tradición: buñuelos de calabaza y chocolate reinterpretados en forma de nigiri. Una forma distinta y sofisticada de brindar por las Fallas desde la coctelería y la cocina de autor.