La noticia ha corrido como la pólvora en el mundo del cine y la crónica social: Chino Darín y Úrsula Corberó han dado la bienvenida a su primer hijo, un acontecimiento que la pareja ha vivido con absoluta discreción, fiel a la forma en la que han gestionado su relación desde el principio. Él, radiante y visiblemente emocionado en sus últimas apariciones públicas; ella, convertida en uno de los rostros más internacionales del audiovisual español. Juntos, forman una de las parejas más sólidas y admiradas del panorama iberoamericano.

Un momento personal que ilumina su presente profesional
Chino Darín atraviesa una etapa especialmente dulce. A su consolidación como actor —alternando proyectos en España, Argentina y plataformas internacionales— se suma ahora la paternidad, que él mismo ha descrito como “un regalo inesperado y maravilloso” en su entorno más cercano. La llegada del bebé ha reforzado esa imagen de serenidad y madurez que el intérprete proyecta en cada aparición. El actor atendió a la prensa en el aeropuerto antes de tomar un vuelo de conexión a Buenos Aires, donde continúa rodando su último proyecto. A pesar de las prisas, se detuvo unos minutos para compartir cómo está viviendo esta nueva etapa. Su rostro —cansado, sin dormir, pero iluminado— lo decía todo.
“Estamos todos muy bien, muy contentos”, aseguró nada más comenzar, dejando claro que tanto Úrsula como el bebé se encuentran en perfecto estado. “Ella está muy bien, está cansada por supuesto, tratando de recuperar energía y sueño, y encargándose de la criatura”, explicó con ternura, subrayando la fortaleza de la actriz en estos primeros días.
Un parto al que llegó “por suerte”
Darín confesó que estuvo a punto de perderse el nacimiento debido a sus compromisos laborales en Argentina: “Me escapé de Buenos Aires de un rodaje para tratar de pegarle a la fecha de parto. Pensé que no iba a poder venir, pero logré estar. Fue una experiencia gloriosa, muy fuerte, muy transformadora. Me siento muy afortunado”.
El actor también reveló por primera vez el nombre del bebé: Dante. “Nos gustó así”, dijo con naturalidad, sin buscar explicaciones adicionales.
La familia, volcada y emocionada
Sobre cómo han recibido la noticia los abuelos, Chino fue claro: “Muy contentos, todos con mucha alegría. Se les cae la baba”. Explicó que tanto sus padres como su hermana viajaron a Madrid para estar cerca en los días previos al parto, y que familiares de Barcelona también pudieron acercarse. “Tuvimos mucha suerte”, reconoció.
El actor quiso aclarar que nunca hubo un plan real de que el bebé naciera en Argentina: “No es verdad. Lo evaluamos por mi trabajo, pero muy rápidamente decidimos que no. Entendí, por la experiencia de mi madre, que el chico nace donde la madre quiere. Y me pareció bien que fuera así: que ella se sintiera cómoda, en su tierra, con su idioma materno”.Aprovechó también para agradecer al equipo médico: “Gracias a Damián Dexeus y a la clínica Corachan, que fueron muy discretos y nos acompañaron en todo”.

Cuando le preguntaron si ser padre será su papel más importante, Chino no dudó: “Creo que sí. Es para toda la vida. Los demás son cosas que uno realiza en un momento, pero esto es una construcción a futuro, con mucha paciencia y dedicación”.
Un regreso a Argentina que le parte en dos
A pesar de la felicidad, el actor reconoció que le duele tener que volver tan pronto al rodaje: “Me tengo que quedar en Argentina, lamentablemente. Me quiero matar, la verdad. Pero soy muy afortunado: pude estar en el parto”. Sobre cuándo podrá reencontrarse con Úrsula y Dante, prefirió no concretar: “Lo intentaré lo antes posible, pero va a pasar un tiempito más de lo que me gustaría”.
Un recién nacido que aún se está “acomodando”
Entre risas, explicó que todavía no han buscado parecidos: “Todo el mundo fantasea, pero es un recién nacido, se está acomodando pobre. Ya dirán ustedes los parecidos”. Chino Darín cerró la conversación agradeciendo el cariño recibido: “Viene siendo todo muy emocionante. Nos damos cuenta del afecto de la gente, incluso de quienes no conocemos”. Y, antes de salir corriendo hacia su puerta de embarque, dejó el titular que resume su momento vital: “Seguramente es el mejor regalo de la vida”.
Una pareja que ha sabido blindar su intimidad
Desde que comenzaron su relación en 2016, Darín y Corberó han construido un equilibrio poco habitual en la industria: cercanos con sus seguidores, pero firmes a la hora de proteger su vida privada. La llegada de su primer hijo no ha cambiado esa dinámica. Sin grandes anuncios ni posados, la pareja ha preferido que la noticia se conozca de forma natural, sin artificios.
Este control del relato —elegante, medido y sin estridencias— ha reforzado aún más la percepción pública de ambos: dos figuras mediáticas que no necesitan sobreactuar para generar interés.
Un futuro que se abre con nuevas prioridades
La paternidad marca un antes y un después en la vida de Chino Darín. Quienes han trabajado con él en los últimos meses coinciden en que se encuentra “más centrado, más luminoso y más conectado con lo esencial”. La llegada del bebé no solo redefine su día a día, sino también la forma en la que afronta sus próximos proyectos.
Para Úrsula Corberó, este nuevo capítulo llega como una expansión natural de un momento vital pleno. La actriz ha demostrado en múltiples ocasiones su capacidad para equilibrar grandes producciones con una vida personal sólida, y todo apunta a que esta nueva etapa no hará sino reforzar esa imagen.