En una ciudad que nunca duerme, el verdadero lujo es detener el tiempo. En pleno Upper East Side, a pasos de Central Park y de las avenidas más icónicas de Manhattan, The Mark Hotel se ha convertido en mucho más que un icono de hospitalidad sofisticada: es un santuario de bienestar diseñado para reconectar cuerpo y mente en medio del vértigo neoyorquino.

Consolidado como uno de los grandes referentes del lujo internacional, The Mark no solo seduce por su diseño vanguardista —obra del legendario Jacques Grange— o por su impecable servicio personalizado. Su exclusiva propuesta wellness lo posiciona como destino imprescindible para quienes entienden el viaje como una experiencia integral.
Bienestar a medida, sin salir de la suite
En The Mark, el autocuidado se vive con discreción y excelencia. Los huéspedes pueden disfrutar de una amplia carta de tratamientos directamente en su habitación: masajes linfáticos, sesiones de recuperación deportiva, técnicas de tejido profundo, masaje sueco o tailandés, todos adaptados a las necesidades específicas de cada visitante.

El hotel colabora además con la reconocida esteticista Barbara Sturm, referente internacional en cuidado de la piel, ofreciendo consultas personalizadas y tratamientos faciales rejuvenecedores que elevan la experiencia beauty a otro nivel. La propuesta está pensada tanto para recuperarse tras un largo vuelo como para preparar cuerpo y rostro antes de una cita importante o un evento social.
Uno de los servicios más demandados es el masaje linfático de 60 minutos, diseñado para combatir la retención de líquidos y la fatiga asociada al jet lag. Un tratamiento ideal para aterrizar en Nueva York con energía renovada.

Fitness de última generación
Para quienes no renuncian a su rutina deportiva, The Mark dispone de una sala de fitness equipada con tecnología de vanguardia y acceso exclusivo para huéspedes. Además, es posible reservar sesiones privadas con el entrenador Dan Flores, que diseña programas personalizados según objetivos y nivel físico.
El enfoque es claro: no se trata solo de entrenar, sino de integrar el bienestar como parte natural del viaje.
Mucho más que un hotel
Ubicado en la esquina de Madison Avenue con la calle 77, The Mark cuenta con 106 habitaciones y 47 suites, incluida la suite Penthouse más grande de Norteamérica. En su interior conviven el estilo francés, el confort clásico y una audacia estética que lo ha convertido en referencia del lujo contemporáneo.

El hotel alberga el restaurante del chef Jean-Georges Vongerichten, el elegante Mark Bar y el icónico Caviar Kaspia at The Mark, además del salón del célebre peluquero Frédéric Fekkai. A esto se suman servicios exclusivos como picnics en Central Park, compras privadas en Bergdorf Goodman, limpieza de zapatos John Lobb, acceso a su velero privado o bicicletas para recorrer la ciudad.
Todo forma parte de una filosofía que va más allá del alojamiento: crear una experiencia transformadora bajo el lema #LifeAtTheMark.
En una ciudad que exige energía constante, The Mark ofrece el equilibrio perfecto entre sofisticación, calma y cuidado personal. Porque en Nueva York, el verdadero lujo es sentirse bien.
