Con la llegada de febrero, Malta cambia de piel. El archipiélago se sumerge en il-Karnival, una celebración vibrante donde historia, sátira y creatividad convierten calles y plazas en un gran escenario al aire libre. Música, máscaras y carrozas monumentales toman el pulso de un carnaval tan antiguo como contemporáneo, capaz de seducir a locales y viajeros por igual.

Las localidades de La Valletta, Floriana, Ħamrun, Santa Venera y Nadur, en la isla de Gozo, despliegan una programación diversa que combina desfiles espectaculares, danzas tradicionales, humor mordaz y una energía que se vive tanto en grandes plazas como a pie de calle.
Un carnaval con siglos de historia
Con raíces que se remontan al siglo XVI, incluso antes de la llegada de los Caballeros de la Orden de San Juan, el carnaval maltés ha sabido evolucionar sin perder su esencia. La tradición se mantiene viva gracias a la danza folclórica il-Maltija, que los grupos locales ensayan durante meses, y al arte de la construcción de carrozas, transmitido de generación en generación.
Estas enormes estructuras de cartón piedra y papel maché —auténticas obras de artesanía— juegan con la sátira y la fantasía: desde figuras públicas hasta animales imposibles o iconos de la cultura popular. Todo cabe en un carnaval que se ríe de sí mismo.

La gastronomía también tiene su papel protagonista. La prinjolata, un dulce típico elaborado con bizcocho, frutos secos, frutas confitadas y licor, coronado con chocolate y glaseado, se convierte en imprescindible durante los días previos al Miércoles de Ceniza. Un bocado que resume siglos de historia y la estrecha relación entre fiesta y mesa.
La Valletta, epicentro del espectáculo
Entre el 13 y el 17 de febrero, La Valletta late al ritmo del carnaval. St George’s Square y Republic Street acogen desfiles, competiciones de danza y la aparición del Rey del Carnaval, escoltado por carrozas de impresionante factura. La capital se transforma en un auténtico teatro urbano con espectáculos diurnos y nocturnos que envuelven la ciudad en música, movimiento y color.

Uno de los momentos más esperados llega con Il-Qarċilla, la representación teatral satírica por excelencia del carnaval maltés. Escrita por Michael Spagnol y representada en Ordinance Street, esta pieza escenifica, con humor y doble sentido, la lectura en verso de un contrato matrimonial, ofreciendo una mirada irónica y desenfadada a la sociedad maltesa.
El lunes 16, todas las carrozas se reúnen en el gran desfile final, un cierre vibrante que concentra la esencia de la fiesta.
Karnival tan-Nadur: libertad creativa en Gozo
Para quienes buscan una versión más irreverente y espontánea, el Karnival tan-Nadur es una cita obligada. Del 8 al 17 de febrero, el pueblo de Nadur se transforma en un espectáculo imprevisible donde disfraces improvisados, actuaciones humorísticas y un caos festivo controlado toman las calles alrededor de Nadur Square.

Aquí no hay reglas estrictas: manda la imaginación. Cada noche es diferente y sorprendente, convirtiendo este carnaval en uno de los secretos mejor guardados del archipiélago.
Malta, mucho más que Carnaval
Con 8.000 años de historia, uno de los mejores climas de Europa y a apenas dos horas de vuelo, Malta es un destino que lo tiene todo. Sus islas —Malta, Gozo y Comino— combinan patrimonio UNESCO, paisajes mediterráneos y escenarios de cine que han servido de telón de fondo a películas como Gladiator, Troya o series como Juego de Tronos.
En febrero, además, ofrece una excusa perfecta para descubrir su lado más festivo y auténtico. Porque en Malta, el Carnaval no sólo se celebra: se vive.