La memoria de Antonio Flores volvió a cobrar vida en Madrid con la inauguración de una exposición fotográfica dedicada al artista, un homenaje que ha reunido a familiares, amigos y numerosas personalidades del mundo de la música y la cultura. La muestra, firmada por la fotógrafa Marianne Nilsen, se ha instalado en la tienda madrileña Cuidado con el duende, un espacio cultural del barrio de Malasaña que se ha convertido en punto de encuentro para quienes siguen celebrando el legado del cantautor.

Un homenaje íntimo en un espacio con historia
La exposición, que permanecerá abierta durante varias semanas, reúne retratos y material inédito captado por Nilsen a lo largo de su estrecha relación con Antonio Flores. La fotógrafa, de origen noruego, fue una figura muy cercana al artista y documentó momentos cotidianos, familiares y creativos: desde sesiones de guitarra hasta instantes domésticos junto a su hija o escenas espontáneas en El Lerele.
Las imágenes, cargadas de sensibilidad, permiten redescubrir al músico desde una perspectiva íntima, alejada del foco mediático, y muestran la profundidad emocional que marcó su vida y su obra.
Rosario Flores, presencia imprescindible en el homenaje
Entre los asistentes destacó la presencia de Rosario Flores, hermana del artista, que acudió visiblemente emocionada. Su asistencia no solo era esperada, sino profundamente simbólica: Rosario ha sido una de las principales guardianas del legado de Antonio y ha participado activamente en los homenajes que se han organizado con motivo del 30º aniversario de su fallecimiento.

La cantante recorrió la exposición acompañada de su hijo Pedro Antonio y su nuera, Lucía Cepeda, en un ambiente cálido y cercano. Según la crónica publicada por HOLA!, la familia brindó junto a amigos íntimos por la memoria del artista y por la continuidad de su obra.
Una inauguración repleta de rostros conocidos
La apertura de la muestra congregó a numerosas figuras del panorama cultural español, reflejo del impacto generacional que sigue teniendo Antonio Flores tres décadas después de su muerte.
Entre los asistentes se encontraban también Pablo Alborán, admirador confeso del artista, que quiso mostrar su apoyo a la familia; Macarena Gómez, actriz habitual en eventos culturales y muy vinculada a la escena madrileña; Antonio Carmona, amigo íntimo de la familia Flores y figura clave en la música española, que acudió junto a su mujer, Mariola Orellana. Y otros artistas y personalidades del entorno musical y cinematográfico que quisieron rendir homenaje al cantautor.
La diversidad de invitados —músicos, actores, amigos personales y miembros de la familia— subraya la huella emocional y artística que Antonio Flores dejó en varias generaciones.

Un legado que sigue vivo
La exposición se suma a otros homenajes recientes, como el documental dirigido por su hija Alba Flores, nominado a los Premios Goya, y diferentes actos conmemorativos organizados en el marco del 30º aniversario de su fallecimiento.
La muestra de Nilsen no solo recupera la figura del artista, sino que invita a revisitar su sensibilidad, su mirada y su forma de entender la música. Para muchos de los asistentes, la inauguración fue un reencuentro con la esencia de Antonio: auténtica, luminosa y profundamente humana.

