Joaquín Sánchez y su familia presentan ‘El Capitán en Japón’: humor, choque cultural y televisión en estado puro

Joaquín Sánchez vuelve a la televisión y lo hace con una fórmula que ya demostró su eficacia: viajar con su familia, perderse en un país completamente distinto al suyo y convertir cada choque cultural en un momento televisivo inolvidable. Tras el éxito de El Capitán en América (2025), el exfutbolista del Betis presenta ahora El […]

Joaquín Sánchez vuelve a la televisión y lo hace con una fórmula que ya demostró su eficacia: viajar con su familia, perderse en un país completamente distinto al suyo y convertir cada choque cultural en un momento televisivo inolvidable. Tras el éxito de El Capitán en América (2025), el exfutbolista del Betis presenta ahora El Capitán en Japón, una nueva docuserie que ya está en emisión en Antena 3 y promete más humor, más emoción y una mirada aún más íntima a la vida del clan Sánchez‑Saborido.

Joaquín Sánchez, Daniela Sánchez Saborido, Salma Sánchez Saborido y Susana Saborido en la presentación de ‘El Capitán de Japón’. © GTRES

Si la primera entrega lo llevó a recorrer Estados Unidos con su mujer, Susana Saborido, y sus hijas (Daniela y Salma), esta segunda aventura sube el listón: Japón, con su mezcla de tradición milenaria y modernidad extrema, se convierte en el escenario perfecto para que Joaquín despliegue su espontaneidad y su capacidad para reírse de sí mismo… y arrastrar a toda su familia en el proceso.

Una familia que ya es marca televisiva

En El Capitán en Japón, Joaquín no viaja solo. Su mujer, Susana, vuelve a ser su contrapunto perfecto: sensata, observadora, con ese humor seco que equilibra la energía desbordante del exjugador. Sus hijas, cada vez más cómodas ante las cámaras, aportan frescura y una mirada generacional que enriquece el relato.

Joaquín Sánchez y Susana Sabrido en la presentación de ‘El Capitán de Japón’. © GTRES

La química familiar —que ya conquistó al público en El Capitán en América— se convierte en uno de los motores narrativos del nuevo programa. La serie muestra cómo viven juntos la experiencia de enfrentarse a un país que les fascina y les desconcierta a partes iguales: desde normas de etiqueta estrictas hasta rituales ancestrales, pasando por la gastronomía más sorprendente o la barrera del idioma.

Japón como escenario: tradición, caos y belleza

El país nipón funciona casi como un personaje más. La producción aprovecha la riqueza visual de Japón para construir un viaje que combina templos y ceremonias tradicionales, mercados callejeros y gastronomía extrema, ciudades futuristas como Tokio y paisajes naturales que dejan sin palabras incluso al siempre locuaz Joaquín.

El contraste entre la espontaneidad andaluza del presentador y la disciplina japonesa genera algunos de los momentos más memorables del programa. Joaquín observa, pregunta, se sorprende y, como siempre, convierte cada situación en un gag natural sin perder el respeto por la cultura local.

Salma Sánchez Saborido y Daniela Sánchez Saborido en la presentación de ‘El Capitán de Japón’. © GTRES

Una evolución natural tras ‘El Capitán en América’

El éxito de El Capitán en América dejó claro que Joaquín había encontrado un formato hecho a su medida: viajes, humor, familia y un choque cultural que funciona como catalizador de situaciones inesperadas. El Capitán en Japón no sólo continúa esa línea, sino que la amplía.

Si en Estados Unidos el foco estaba en la aventura y en el descubrimiento, en Japón la serie profundiza más en la convivencia familiar, en la adaptación a un entorno radicalmente distinto y en la capacidad de Joaquín para conectar con personas y costumbres que le resultan completamente nuevas.

Joaquín, un fenómeno televisivo que no deja de crecer

Desde su retirada del fútbol, Joaquín se ha convertido en uno de los personajes televisivos más queridos del país. Su naturalidad, su humor y su capacidad para generar momentos virales han hecho de él un valor seguro para cualquier cadena.

Joaquín Sánchez en la presentación de ‘El Capitán de Japón’. © GTRES

Con El Capitán en Japón, Joaquín consolida su transición de icono deportivo a figura televisiva transversal, capaz de atraer a públicos de todas las edades. Y lo hace sin artificios: siendo él mismo, rodeado de su familia y enfrentándose a un país que le obliga a salir de su zona de confort.

Un estreno que apunta a fenómeno

La presentación del programa ha generado expectación en redes y en el sector audiovisual. La combinación de Joaquín, su familia y Japón es, sobre el papel, una apuesta ganadora: entretenimiento familiar, humor blanco, cultura, viaje y un protagonista que convierte cualquier situación en un momento memorable.

Si El Capitán en América fue un éxito, El Capitán en Japón tiene todos los ingredientes para superarlo.