El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha confirmado que el Ejecutivo aprobará en el Consejo de Ministros de la próxima semana una medida histórica: la prohibición de que los menores de 16 años accedan a las redes sociales en España. El anuncio se produjo durante su intervención en la World Governments Summit, celebrada en Dubái, donde participaron una treintena de jefes de Estado y de Gobierno.

Sánchez justificó la decisión apelando a la necesidad de proteger a los menores en un entorno digital que calificó de “salvaje oeste”, subrayando que los niños y adolescentes están expuestos a contenidos y dinámicas para las que no están preparados. “Nuestros hijos están expuestos a un espacio en el que nunca deberían navegar solos. Ya no vamos a aceptarlo”, afirmó el presidente durante su intervención.
Un paquete legislativo más amplio
La prohibición forma parte de un paquete de cinco medidas legislativas y regulatorias con las que el Gobierno pretende reforzar el control sobre las grandes plataformas digitales y garantizar un entorno más seguro. Entre las medidas anunciadas destacan: responsabilidad legal para los directivos de las plataformas por el contenido ilegal u ofensivo que se difunda en ellas; tipificación como delito de la manipulación algorítmica y de la amplificación de contenido ilegal; creación de un sistema de rastreo y trazabilidad para medir la llamada “huella de odio y polarización”; y investigación, junto a la Fiscalía, de posibles infracciones cometidas en plataformas como TikTok, Instagram o Grok.
Además, las redes sociales estarán obligadas a implementar sistemas efectivos de verificación de edad, con barreras reales que impidan el acceso de menores de 16 años.
Social media has become a failed state.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 3, 2026
If we want to protect our children there is only one thing we can do: take back control.
Las redes sociales se han convertido en un Estado fallido.
Si queremos proteger a nuestros hijos, solo tenemos una opción: recuperar el control. pic.twitter.com/1MvCNxiLys
Un movimiento que sigue la estela internacional
España se suma así a una tendencia regulatoria creciente. Países como Australia ya han adoptado medidas similares, convirtiéndose en diciembre en el primer país del mundo en prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
El Gobierno español considera que esta regulación es necesaria para convertir las plataformas digitales en un espacio saludable, especialmente para los menores, y para frenar fenómenos como la desinformación, el discurso de odio y la manipulación algorítmica.
Reacciones y debate abierto
El anuncio ha generado un intenso debate social y político. Mientras algunos sectores celebran la iniciativa como un paso decisivo para proteger a los menores, otros advierten de los desafíos técnicos y legales que implica la verificación de edad y del riesgo de limitar derechos digitales si no se diseña un marco equilibrado.
La próxima semana se conocerán los detalles finales del texto que llegará al Consejo de Ministros, pero todo apunta a que España se situará entre los países con mayor regulación del acceso de menores a las redes sociales.