El triunfo de Carlos Alcaraz en el Abierto de Australia ha generado una cascada de reacciones en el mundo del tenis, pero pocas han tenido tanto impacto como las de Boris Becker, seis veces campeón de Grand Slam y una de las voces más influyentes del circuito. El alemán, comentarista habitual en Eurosport, analizó la victoria del español y la situó en un contexto clave: su reciente separación profesional de Juan Carlos Ferrero, su entrenador durante siete años.

“Separarse de Ferrero fue difícil, pero lo correcto”
Becker no dudó en abordar el tema que ha marcado la pretemporada del número uno del mundo. Según el extenista, la ruptura entre Alcaraz y Ferrero —que generó dudas en parte del entorno tenístico— ha quedado completamente validada por el rendimiento del murciano en Melbourne. “Fue una decisión difícil para el equipo de Alcaraz separarse de la exitosa pareja formada por Alcaraz y Juan Carlos Ferrero. Pero después de 14 días, sabemos que fue la decisión correcta. El viaje continúa y tiene el mundo del tenis a sus pies”, afirmó Becker.
El alemán subrayó que muchos dudaban de la capacidad del murciano para ganar un Grand Slam sin su histórico mentor, pero su actuación en Australia ha despejado cualquier incógnita.
Una final “excepcional” y un mensaje para Djokovic
Becker también analizó la final ante Novak Djokovic, destacando la solidez mental y física de Alcaraz, especialmente tras un primer set dominado por el serbio. “Muchísimo respeto, una actuación realmente sólida por parte de Alcaraz. Al principio no lo parecía, porque Djokovic jugó un primer set sensacional. Cuanto más avanzaba el partido, más se tenía la sensación de que Alcaraz se sentía cómodo”, explicó.
El alemán incluso insinuó que el dominio del serbio podría estar entrando en una nueva fase, señalando que los largos peloteos del tramo final mostraron que “el tiempo de Novak se estaba agotando poco a poco”.
Elogios a su semifinal y a su evolución técnica
Becker también había valorado días antes la semifinal ante Alexander Zverev, calificando la actuación del murciano como “excepcional” y destacando su simpatía y madurez competitiva. Además, el alemán ha insistido en que uno de los grandes avances de Alcaraz ha sido su saque, un golpe que consideraba mejorable y que ahora ve como una auténtica fortaleza.
El título en Melbourne no sólo supone el primer Abierto de Australia para Alcaraz, sino también su primer Grand Slam sin Ferrero en su equipo técnico. Becker subrayó la importancia de este hito, recordando que el murciano ha logrado silenciar todas las dudas en apenas dos semanas de competición.