LaLiga ha lanzado una de las medidas más polémicas de su lucha contra la piratería: pagar 50 euros a cualquier ciudadano cuya denuncia sobre un bar que emita fútbol sin licencia resulte válida. La iniciativa, activa hasta el 28 de febrero de 2026 o hasta alcanzar 1.000 denuncias, busca reforzar el control sobre las emisiones fraudulentas en el sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías) y proteger a los establecimientos que sí pagan por el servicio.

Cómo funciona el sistema de denuncias
La patronal del fútbol profesional ha actualizado su Canal de Denuncias LaLiga Bares, una plataforma accesible desde el móvil donde cualquier persona puede reportar un establecimiento sospechoso. El proceso es sencillo, durante la retransmisión, basta con mirar la esquina de la pantalla. Si aparece una “B”, el bar está autorizado. Si aparece una “A”, es una casa de apuestas. Si no aparece ninguna letra, la emisión podría ser ilegal.
El denunciante debe rellenar un formulario y adjuntar fotos del televisor y del local. Si LaLiga verifica que la emisión es fraudulenta, el ciudadano recibe 50 euros como gratificación. La recompensa está limitada a cuatro denuncias por persona, con un máximo de 200 euros.
Por qué LaLiga paga por denunciar
Según la organización, el objetivo es doble. Por un lado, proteger a los bares que pagan legalmente por emitir los partidos, con tarifas que parten de unos 280 euros al mes. Y por otro, fomentar la colaboración ciudadana para detectar emisiones ilegales que perjudican a los negocios que cumplen la normativa.
Javier Tebas, presidente de LaLiga, insiste en que la piratería “perjudica a todo el ecosistema del fútbol y, especialmente, a los bares y restaurantes que cumplen con la legalidad”.
Críticas y dudas sobre el sistema
La medida ha generado un intenso debate. Algunos expertos consideran que incentivar económicamente la delación puede provocar denuncias oportunistas o errores derivados de fallos técnicos en la señal. En redes sociales, la iniciativa ha sido recibida con ironía y memes, con usuarios cuestionando si alguien realmente denunciará a su bar habitual a cambio de 50 euros.
Una estrategia más en la guerra contra la piratería
LaLiga lleva años desplegando herramientas tecnológicas, inspecciones y acciones legales para combatir la piratería audiovisual. Esta nueva campaña, sin embargo, supone un giro: convertir al cliente en vigilante.
Mientras tanto, los hosteleros temen que el sistema pueda derivar en conflictos con la clientela o en inspecciones injustificadas. LaLiga asegura que todas las denuncias pasan por un proceso técnico de verificación antes de considerarse válidas.