El baloncesto español está de luto. Brad Branson, uno de los pívots más influyentes de la ACB en los años 80 y 90 y figura muy querida por las aficiones de Real Madrid y Valencia Basket, ha fallecido a los 65 años, según han confirmado fuentes del club valenciano.
Branson, nacido en 1959 en Harvey (Illinois), formó parte de la primera gran generación de jugadores estadounidenses que elevaron el nivel competitivo de la liga española. Su impacto fue inmediato: físico dominante (208 cm de altura), lectura de juego, carácter competitivo y una capacidad anotadora que lo convirtieron en un referente interior de su época.
Un pívot que dejó huella en la ACB
Tras su paso por la NBA —donde jugó en Cleveland Cavaliers e Indiana Pacers— y por el baloncesto italiano (Rimini y Brescia), Branson llegó a España en 1986 para incorporarse al Real Madrid. Con el club blanco disputó dos temporadas en las que se ganó el respeto del vestuario y el cariño de la afición por su entrega y su fiabilidad en los momentos decisivos, además de una Copa Korac (1988).
En 1988 fichó por el Pamesa Valencia (hoy Valencia Basket), donde se convirtió en una pieza clave del proyecto en sus primeros años en la élite. Allí jugó hasta 1994, consolidándose como uno de los jugadores más determinantes de la pintura y como un líder dentro y fuera de la pista. Su estilo —intenso, técnico y con una notable capacidad para anotar cerca del aro— marcó a toda una generación de aficionados.
Un jugador respetado dentro y fuera de la pista
Más allá de sus números, Branson fue un jugador muy apreciado por su profesionalidad y su carácter cercano. Compañeros, entrenadores y rivales coinciden en destacar su humildad, su sentido del humor y su pasión por el baloncesto, rasgos que lo acompañaron durante toda su carrera.
En Valencia, especialmente, su figura quedó asociada al crecimiento del club y al impulso de una afición que empezaba a soñar con grandes metas. En Madrid, su paso se recuerda como el de un jugador fiable, competitivo y siempre dispuesto a asumir responsabilidad.
Reacciones del baloncesto español
Tanto el Real Madrid como el Valencia Basket han expresado su pesar por la pérdida de quien consideran “una figura clave en la historia del club” y “un jugador que marcó una época”. Excompañeros han compartido mensajes de despedida en los que destacan su calidad humana y su influencia en el vestuario.
Un legado que permanece
Brad Branson forma parte de la memoria colectiva del baloncesto español. Su llegada coincidió con un momento de transformación de la ACB, y su figura ayudó a consolidar la liga como una de las más potentes de Europa.
Su fallecimiento deja un vacío en quienes compartieron pista con él y en quienes crecieron viéndole jugar, pero también deja un legado de profesionalidad, entrega y amor por este deporte que seguirá vivo en cada recuerdo.