Iñaki Urdangarin vuelve al primer plano mediático con la publicación de Todo lo vivido, unas memorias en las que repasa, por primera vez y con su propia voz, los episodios que marcaron su trayectoria pública y personal: desde su fulgurante carrera deportiva hasta el estallido del caso Nóos, su paso por prisión y el proceso de reconstrucción tras su separación de la infanta Cristina. El libro, editado como un testimonio íntimo y sin intermediarios, llega envuelto en expectación y controversia, y promete convertirse en uno de los títulos más comentados del año.

Un relato que busca controlar la narrativa
La publicación de Todo lo vivido supone un giro significativo en la estrategia pública de Urdangarin, que durante años optó por el silencio. Ahora, decide relatar su versión de los hechos, reivindicar su responsabilidad en algunos episodios y matizar otros que, asegura, fueron distorsionados por la presión mediática y judicial. El libro se presenta como un ejercicio de catarsis, pero también como un intento de recuperar el control sobre una historia que durante más de una década fue contada por otros.
Del éxito deportivo al escrutinio público
Urdangarin dedica parte del libro a su etapa como deportista de élite, un periodo que describe como “la vida antes de la vida”, marcado por la disciplina, la camaradería y la sensación de pertenecer a algo más grande que uno mismo. Ese contraste con la exposición mediática posterior —primero como miembro de la familia real y después como protagonista de un escándalo judicial— estructura buena parte del relato.
El caso Nóos y la caída
El capítulo dedicado al caso Nóos es, previsiblemente, uno de los más extensos. Urdangarin aborda su implicación, el proceso judicial y el impacto emocional de verse en el centro de un terremoto institucional. Habla de errores, de decisiones precipitadas y de la dureza de un escrutinio que, según afirma, “no dejó espacio para la persona detrás del personaje”.
La experiencia en prisión
Uno de los pasajes más esperados del libro es su descripción del tiempo en la cárcel de Brieva. Urdangarin relata la soledad, la rutina estricta y la necesidad de construir una identidad nueva en un entorno completamente ajeno. Presenta la experiencia como un punto de inflexión que lo obligó a mirar hacia dentro y a replantearse su vida desde cero.
Vida personal y reconstrucción
Las memorias también abordan su separación de la infanta Cristina y el proceso de recomposición familiar. Sin entrar en detalles sensacionalistas, Urdangarin reflexiona sobre la exposición pública de su vida privada y sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre la responsabilidad, el afecto y la libertad personal.
Un libro que reabre debates
La publicación de Todo lo vivido no llega en un vacío. Reabre debates sobre la relación entre instituciones, justicia y medios; sobre la figura pública de Urdangarin; y sobre el papel de la memoria personal como herramienta para reescribir —o reinterpretar— el pasado. Para algunos, el libro será un intento legítimo de explicar su historia. Para otros, una operación de imagen. En cualquier caso, es un acontecimiento editorial que vuelve a situar a Urdangarin en el centro de la conversación pública.