El Partido Popular reunió este jueves a sus principales dirigentes en Madrid para rendir homenaje a Gregorio Ordóñez, concejal del PP en San Sebastián asesinado por ETA en 1995, en el 31º aniversario de su muerte. Al acto acudieron la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso; el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo; y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en un tributo institucional marcado por la memoria, la reivindicación política y la ausencia destacada de Consuelo Ordóñez, hermana del homenajeado.

El acto, organizado por el PP de Madrid, reunió a altos cargos del partido, que depositaron flores en la placa conmemorativa dedicada a Ordóñez. Durante las intervenciones, los tres dirigentes reivindicaron la figura del concejal asesinado como símbolo de libertad, valentía y defensa del Estado de Derecho.
Feijóo subrayó que recordar a Ordóñez es un ejercicio de “memoria democrática” frente a la “amnesia” de quienes, según él, “blanquean el terrorismo”. Ayuso, por su parte, lo definió como un “referente irrepetible” y alertó contra quienes, a su juicio, buscan “adormecer a la sociedad” y borrar los valores que Ordóñez representaba. Mientras que Martínez-Almeida lo calificó de “brújula moral”, destacando su compromiso con la libertad y su papel como servidor público.

La ausencia de Consuelo Ordóñez
La hermana del concejal, Consuelo Ordóñez, presidenta de Covite, no asistió al homenaje, como viene ocurriendo desde 2018. Mantiene un distanciamiento con la dirección del PP por considerar que algunos dirigentes hacen un uso partidista de la memoria de su hermano. Horas después del acto, criticó públicamente las palabras de Ayuso, acusándola de “inocular odio” y de utilizar la figura de Gregorio Ordóñez para confrontar políticamente.
El homenaje, celebrado en Madrid bajo una atmósfera solemne, reunió a los tres líderes del PP en una imagen de unidad interna. Ayuso, Feijóo y Almeida participaron en la ofrenda floral y en los discursos que recordaron el legado del concejal asesinado.

El evento subrayó la voluntad del partido de mantener viva la memoria de Ordóñez y reivindicar su figura como símbolo de resistencia democrática frente al terrorismo.
Gregorio Ordóñez, un legado que sigue interpelando
Ordóñez fue asesinado el 23 de enero de 1995 mientras comía con compañeros en un restaurante de San Sebastián. Su figura continúa siendo un referente dentro del PP y un símbolo de la lucha contra ETA. En este aniversario, los dirigentes populares insistieron en que su memoria debe seguir presente “hoy y siempre”.