Los Reyes en Adamuz: una jornada de consuelo, escucha y presencia en la zona cero de la tragedia ferroviaria

Felipe VI y la reina Letizia recorren el lugar del siniestro, conversan con vecinos y voluntarios, y trasladan “el cariño de todo el país” a heridos y familiares. La mañana del martes quedó marcada por un silencio denso en Adamuz (Córdoba). A las 12:30, cuando el sol caía vertical sobre la Sierra Morena, los Reyes […]

Felipe VI y la reina Letizia recorren el lugar del siniestro, conversan con vecinos y voluntarios, y trasladan “el cariño de todo el país” a heridos y familiares.

Los reyes Felipe VI y Letizia, con Juanma Moreno durante su visita al lugar del accidente de Adamuz. © GTRES

La mañana del martes quedó marcada por un silencio denso en Adamuz (Córdoba). A las 12:30, cuando el sol caía vertical sobre la Sierra Morena, los Reyes de España llegaron al puesto de mando avanzado, situado a escasos metros de los vagones destrozados de los trenes Iryo y Alvia que colisionaron el domingo, dejando al menos 42 fallecidos y decenas de heridos.

La visita, organizada en tiempo récord tras su regreso urgente desde Atenas —donde asistieron al funeral de la princesa Irene de Grecia—, se convirtió en una de las imágenes más simbólicas de estos días de duelo nacional. Felipe VI y la reina Letizia quisieron estar “donde más se les necesitaba”, en palabras de su entorno, y lo hicieron con un gesto que combinó solemnidad, cercanía y una profunda conmoción.

Un recibimiento marcado por la gravedad

A su llegada, los Reyes fueron recibidos por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el alcalde de Adamuz, Rafael Ángel Moreno, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, entre otras autoridades.

El rey Felipe VI durante su visita al lugar del accidente de Adamuz. © GTRES

Desde el primer momento, la escena fue elocuente: los monarcas escucharon en silencio las explicaciones técnicas sobre el avance de las labores de rescate, mientras observaban los vagones retorcidos, aún sobre la vía, donde los equipos continuaban trabajando para recuperar cuerpos y asegurar la zona.

“Todos somos responsables de no retirar la mirada”

La reina Letizia, visiblemente afectada, pronunció una de las frases que marcaron la jornada: “Todos somos responsables de no retirar la mirada cuando se limpian los escombros de una catástrofe”.

Felipe VI, por su parte, trasladó a las víctimas y sus familias “el cariño de todo el país”, un mensaje que repetiría más tarde en el Hospital Reina Sofía de Córdoba, donde visitaron a los heridos ingresados.

Los reyes Felipe VI y Letizia durante su visita al lugar del accidente de Adamuz. © GTRES

Conversaciones con los equipos de emergencia

Tras recibir la información técnica, los Reyes se acercaron a saludar a los bomberos, Guardia Civil, UME, Policía Local y Protección Civil, que llevan días trabajando sin descanso en un escenario de extrema dureza. Allí, Felipe VI y Letizia escucharon relatos de primera mano sobre las primeras horas tras el impacto, cuando la oscuridad, el humo y el amasijo de hierros dificultaban cada movimiento.

Uno de los momentos más emotivos se produjo cuando los monarcas conversaron con Julio Rodríguez, un joven de 16 años que fue de los primeros en llegar al lugar del accidente y ayudó a evacuar a varios pasajeros heridos.

La reina Letizia durante su visita al Hospital Reina Sofía tras el accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba. © GTRES

Encuentro con los vecinos que auxiliaron a las víctimas

Antes de abandonar la zona cero, los Reyes dedicaron tiempo a hablar con vecinos que, sin pensarlo, se lanzaron a ayudar en los primeros minutos tras el siniestro. Entre ellos, Gonzalo Sánchez, que rescató a 16 personas atrapadas en una zona de difícil acceso, trabajando desde las 20:30 hasta las 3:00 de la madrugada con su quad y su coche.

Los monarcas escucharon sus testimonios con atención, agradeciendo la valentía y la solidaridad espontánea que caracterizó la respuesta de Adamuz.

Del epicentro del accidente al corazón del duelo

Tras más de una hora en la zona del siniestro, Felipe VI y Letizia se desplazaron al Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba, convertido en punto de información y apoyo psicológico para los familiares que esperan noticias de sus seres queridos. Allí se reunieron con los equipos de psicólogos y sanitarios que acompañan a las familias en un proceso tan doloroso como complejo.

Los reyes Felipe VI y Letizia durante su visita al Hospital Universitario Reina Sofía. © GTRES

La jornada concluyó en el Hospital Universitario Reina Sofía, donde visitaron a los heridos y conversaron con sus allegados. Desde la puerta del centro hospitalario, los Reyes insistieron en la importancia de mantener viva la atención sobre las víctimas y sus familias, más allá del impacto inicial de la tragedia.

Una visita que simboliza unidad y presencia

La presencia de los Reyes en Adamuz no solo tuvo un valor institucional, sino también emocional. En un país conmocionado por una de las tragedias ferroviarias más graves de las últimas décadas, su visita representó un gesto de unidad, consuelo y reconocimiento hacia quienes han sufrido la pérdida de un ser querido o continúan luchando por recuperarse.

La imagen de Felipe VI y Letizia caminando entre los restos del tren, escuchando a los equipos de emergencia y estrechando las manos de los vecinos, quedará como uno de los retratos más significativos de estos días de duelo.