Valentino Garavani, el emperador de la elegancia, muere a los 93 años en Roma

El creador del mítico “rojo Valentino” fallece rodeado de sus seres queridos y deja un legado irrepetible en la historia de la moda. El mundo de la moda está de luto. Valentino Garavani, uno de los diseñadores más influyentes del siglo XX y figura esencial de la alta costura italiana, falleció en Roma a los […]

El creador del mítico “rojo Valentino” fallece rodeado de sus seres queridos y deja un legado irrepetible en la historia de la moda.

El diseñador Valentino Garavani con la actriz Liz Hurley. © GTRES

El mundo de la moda está de luto. Valentino Garavani, uno de los diseñadores más influyentes del siglo XX y figura esencial de la alta costura italiana, falleció en Roma a los 93 años, según confirmó su fundación. El creador murió en su residencia romana, “rodeado de sus seres queridos”, tal y como comunicó la institución que lleva su nombre. Su desaparición marca el final de una era: la del diseñador que convirtió la elegancia clásica en un lenguaje universal y que elevó el color rojo a categoría de mito.

Un adiós en Roma: velatorio y funeral

La fundación Valentino anunció que el velatorio tendrá lugar en Piazza Mignanelli 23, sede histórica de la maison, los días 21 y 22 de enero, mientras que el funeral se celebrará el viernes 23 en la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, en el corazón de Roma.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresó el sentir del país: “Italia pierde a una leyenda, pero su legado seguirá inspirando a generaciones”.

El creador del “rojo Valentino”

Si hay un color que cambió la historia de la moda, fue el rojo Valentino. Su origen se remonta a una noche de adolescencia en la Ópera de Barcelona, cuando el joven Valentino quedó fascinado por una mujer vestida de terciopelo rojo. Aquel impacto visual se convirtió en una obsesión estética que definió su carrera: “El rojo es un color que llevo conmigo desde la infancia… es mi amuleto de la suerte”.

Ese tono carmesí, vibrante y teatral, se convirtió en su sello más reconocible y en un símbolo de glamour internacional.

De Voghera al Olimpo de la moda

Nacido en Voghera en 1932, Valentino se formó en París, donde aprendió el oficio en los talleres de Jean Dessès y Guy Laroche. En 1959 abrió su primer taller en la Via Condotti de Roma, y en 1962 presentó su primera gran colección en el Palazzo Pitti de Florencia, un éxito rotundo que lo lanzó al panorama internacional.

A partir de ahí, su ascenso fue imparable. Su estilo —refinado, preciso, teatral y profundamente femenino— conquistó a la alta sociedad, Hollywood y la realeza.

Las mujeres que vistió: de Jackie Kennedy a las estrellas actuales

Valentino fue el modista de Jackie Kennedy, quien se convirtió en una de sus musas más emblemáticas. También vistió a Elizabeth Taylor, Anne Hathaway, la princesa Margarita, Naty Abascal, Nieves Álvarez y un sinfín de personalidades que encontraron en él un sinónimo de elegancia absoluta.

Su amistad con Naty Abascal fue especialmente significativa. La modelo y socialité se despidió de él con un mensaje desgarrador: “Hoy y siempre te mando flores, Valentino, como lo hacía y como lo haré siempre, porque era lo que más amabas. Fuiste mucho más que un amigo: un maestro de vida, de estilo, de gusto, de belleza. De ti aprendí a mirar el mundo con una mirada más refinada y con el corazón abierto. Nuestra amistad, hecha de tiempo, de silencios y de enseñanzas, vivirá para siempre en mí”.

Un legado que trasciende la moda

Valentino se retiró en 2008, pero su influencia nunca desapareció. La maison continuó bajo nuevas direcciones creativas, siempre fiel al ADN que él estableció: lujo discreto, artesanía impecable y una visión estética que convirtió cada vestido en un objeto de deseo.

Su patrimonio personal, estimado en 1.500 millones de dólares, lo situaba entre los diseñadores más ricos del planeta, pero su verdadera riqueza fue su impacto cultural: redefinió la alta costura italiana, creó un color icónico y elevó la feminidad a una forma de arte.

Un emperador eterno

Con su muerte, desaparece uno de los últimos grandes couturiers clásicos. Pero su legado —sus líneas puras, su teatralidad contenida, su rojo inconfundible— seguirá vivo en cada alfombra roja, en cada museo y en cada mujer que alguna vez soñó con vestir un Valentino.

El mundo de la moda pierde a un maestro. La historia gana una leyenda.