La Familia Real da el último adiós en el funeral de la princesa Irene de Grecia en Tatoi

La reina Sofía, arropada por sus hijos y nietos, acompaña a su hermana menor hasta su descanso definitivo en el histórico cementerio real. La Familia Real española viajó a Grecia para despedir a Irene de Grecia, fallecida el 15 de enero a los 83 años. Tras el funeral celebrado en la Catedral Metropolitana de Atenas, […]

La reina Sofía, arropada por sus hijos y nietos, acompaña a su hermana menor hasta su descanso definitivo en el histórico cementerio real.

La familia real acompañó a la reina emérita Sofía durante el entierro de su hermana, Irene de Grecia en Atenas. © GTRES

La Familia Real española viajó a Grecia para despedir a Irene de Grecia, fallecida el 15 de enero a los 83 años. Tras el funeral celebrado en la Catedral Metropolitana de Atenas, los restos de la princesa fueron trasladados al cementerio real de Tatoi, donde recibió sepultura junto a sus padres y su hermano Constantino, cumpliendo así su última voluntad.

Un sepelio íntimo en un enclave cargado de historia

El entierro tuvo lugar en el cementerio de Tatoi, situado en los terrenos del antiguo palacio real, al norte de Atenas. El lugar, profundamente simbólico para la familia helena, fue durante décadas residencia oficial de los reyes griegos y también el lugar donde nació la reina Sofía en 1938.

La ceremonia, celebrada al aire libre y marcada por el frío y el viento, reunió a miembros de las familias reales española y griega. La reina Sofía, visiblemente afectada, caminó junto a su hijo, el rey Felipe VI, portando la bandera griega que había cubierto el féretro de su hermana.

La reina Sofía, arropada por toda su familia

La reina emérita estuvo acompañada por el rey Felipe VI y la reina Letizia; la princesa Leonor y la infanta Sofía; las infantas Elena y Cristina, sus nietos Irene, Miguel y Pablo Urdangarin, y Victoria Federica, entre otros.

Todos ellos se volcaron con doña Sofía en un momento especialmente doloroso. La presencia de sus nietos fue especialmente significativa, acompañándola tanto en Madrid como en Atenas. El gran ausente fue el rey Juan Carlos, que no viajó desde Abu Dabi por recomendación médica.

La familia real acompañó a la reina emérita Sofía durante el entierro de su hermana, Irene de Grecia en Atenas. © GTRES

El sepelio contó también con la presencia de la familia real griega, encabezada por la reina Ana María y los príncipes Pablo y Nicolás, quienes escoltaron el féretro durante el traslado al panteón familiar.

La ceremonia reflejó la estrecha relación entre ambas familias, reforzada por los lazos históricos y personales que unen a los Borbón y a los Glücksburg.

El funeral y el entierro fueron actos de contención, centrados en la liturgia y en el respeto institucional, sin excesos ceremoniales, en línea con los funerales recientes de la familia real griega. El silencio, la sobriedad y la presencia de varias casas reales europeas subrayaron el carácter simbólico del acto, que combinó historia, memoria y tradición.

Irene de Grecia: una vida discreta y dedicada a la filantropía

Conocida cariñosamente como “tía Pecu”, Irene de Grecia dedicó gran parte de su vida a causas sociales y humanitarias, especialmente desde la Fundación Mundo en Armonía, que presidió durante décadas. Su muerte supone un golpe especialmente duro para la reina Sofía, con quien compartió vida y residencia desde 1981.

Con su entierro en Tatoi, Irene de Grecia descansa ya junto a su familia, en un enclave que simboliza la historia reciente de la monarquía helena y que, pese a la ausencia de una corona reinante, mantiene su valor como lugar de memoria.

La imagen final de la reina Sofía, rodeada de sus hijos y nietos, resume el espíritu de la jornada: unidad, respeto y un adiós profundamente familiar.