La Familia Real acompañó a la reina Sofía en el responso celebrado en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en una mañana marcada por el frío, la lluvia y la emoción contenida.

La princesa Irene de Grecia, hermana menor de la reina Sofía, fue despedida en Madrid en un responso profundamente emotivo celebrado en la Iglesia Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, en el distrito de Chamartín. La ceremonia tuvo lugar el sábado por la mañana, antes de que los restos mortales fueran trasladados a Atenas para su entierro.
Una mañana gélida y bajo una lluvia constante
El féretro llegó al templo poco antes del mediodía, a hombros de miembros de la Guardia Real, cubierto con la bandera de Grecia y el escudo de armas de la familia real griega. La jornada estuvo marcada por una lluvia incesante, en ocasiones aguanieve, que acompañó a la comitiva y reforzó el tono de recogimiento del acto.
La reina Sofía, arropada por sus hijos y nietas
La reina Sofía entró en la capilla del brazo de la princesa Leonor, en una imagen que simbolizó el apoyo generacional en uno de los momentos más duros para la emérita. Tras ellas llegaron los Reyes Felipe VI y Letizia, la infanta Sofía y las infantas Elena y Cristina, acompañadas por la mayoría de sus hijos. La ausencia más destacada fue la del rey Juan Carlos, que no pudo viajar desde Abu Dabi por recomendación médica.

Un responso breve, solemne y con música elegida por la reina Sofía
La ceremonia, oficiada por el metropolita Bessarión Spyridon Komzias, tuvo una duración aproximada de media hora. En el interior del templo, un quinteto de la Unidad de Música de la Guardia Real interpretó dos piezas seleccionadas personalmente por la reina Sofía: Aria de la suite en re, de Bach y Lacrimosa, del Réquiem de Mozart
El obispo destacó en su homilía la “sonrisa” de Irene de Grecia, un rasgo muy recordado por su entorno más cercano.
Una capilla ardiente abierta al público
Tras el responso, la capilla ardiente quedó abierta hasta las 18:00 para que los ciudadanos pudieran despedirse de la princesa. En el interior se proyectó un vídeo con imágenes de Irene de Grecia, fallecida en Madrid a los 83 años.

Entre los asistentes se encontraban también la infanta Margarita y Carlos Zurita, Alexia de Grecia y su marido, la familia Gómez-Acebo, Jaime de Marichalar y autoridades como Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida
Un adiós íntimo para una figura discreta y muy querida
Conocida cariñosamente como “tía Pecu”, Irene de Grecia fue una presencia constante y afectuosa en la vida de la reina Sofía y de toda la familia. Su muerte supone un golpe especialmente duro para la emérita, que estuvo a su lado hasta el final tras el empeoramiento de su salud en los últimos meses.
El funeral madrileño dejó una imagen clara: la unidad de la Familia Real española en torno a la reina Sofía en un momento de profundo dolor.