El nuevo formato culinario reúne a rostros muy populares en una competición centrada en la repostería.

RTVE prepara uno de sus estrenos más llamativos de la temporada con Top Chef: Dulces y Famosos, una versión del conocido talent culinario que apuesta por la repostería y por un casting repleto de caras muy reconocibles. Con Paula Vázquez como maestra de ceremonias, 16 rostros conocidos se enfrentarán en una competición centrada exclusivamente en la repostería, donde deberán demostrar técnica, creatividad y precisión para alzarse con el título de primer Top Chef pastelero de España. El ganador recibirá 100.000 euros, una cantidad que deberá donar a la ONG que elija.
El programa reúne a un grupo de celebridades dispuestas a enfrentarse a retos de pastelería, postres creativos y pruebas técnicas que pondrán a prueba su precisión, su capacidad para trabajar bajo presión y, sobre todo, su talento para el dulce. La dinámica mantiene la esencia del formato original: desafíos contrarreloj, valoraciones exigentes y un jurado que no perdona errores.

Un casting tan variado como televisivo
Entre los participantes destacan Belén Esteban, Eva Isanta y Mariano Peña, tres perfiles muy distintos que prometen aportar humor, carácter y mucha televisión a la competición. La presencia de Belén Esteban garantiza espontaneidad y momentos imprevisibles, mientras que Eva Isanta, con su trayectoria en comedia y teatro, aporta disciplina y una competitividad elegante. Mariano Peña, conocido por su vis cómica y su carisma, suma el punto de humor que cualquier talent agradece.
El elenco se completa con Luis Merlo, Ivana Rodríguez, Marina Castaño, Desirée Vila, Tote Fernández, Natalia Rodríguez, Samantha Ballentines, Roi Méndez, Alejandro Vergara, Nicolás Coronado, Benita Castejón, Ana Morgade y Alejandra Osborne, y combina perfiles del mundo del espectáculo, la comunicación y las redes sociales, lo que asegura un ambiente diverso y dinámico en cada entrega.

Repostería, espectáculo y mucha presión
En Top Chef: Dulces y Famosos, los concursantes deberán enfrentarse a pruebas que van desde reinterpretar postres clásicos hasta crear piezas de pastelería de gran formato. La repostería, más técnica y precisa que la cocina tradicional, añade un nivel extra de dificultad que promete momentos de tensión, sorpresas y alguna que otra catástrofe dulce.
El programa busca equilibrar entretenimiento y cocina, con un tono ligero y divertido que encaja con la presencia de celebridades poco habituadas a los fogones profesionales.

Un formato pensado para conquistar al público
Con la mezcla de talento, humor y competición, Top Chef: Dulces y Famosos aspira a convertirse en uno de los programas más comentados de la temporada. La combinación de repostería espectacular y personajes muy queridos por el público crea el cóctel perfecto para un talent show que promete grandes momentos televisivos.







