Blanca Romero se convirtió en una de las presencias más comentadas de la presentación de Pura Sangre gracias a un look que encajaba a la perfección con el universo de la serie: sobrio, funcional y con un guiño directo al mundo ecuestre. La actriz optó por un estilismo cómodo, elegante y muy en sintonía con la estética rural sofisticada que envuelve la ficción.

Camisa azul y falda negra: un minimalismo con carácter
Romero eligió una camisa azul claro de rayas de corte clásico, con las mangas ligeramente remangadas, que aportaba frescura y naturalidad al conjunto. La combinó con una falda negra midi con bolsillos, una prenda estructurada que equilibraba la silueta y aportaba un aire práctico y contemporáneo.
El contraste entre la camisa azul y la falda negra construyó un look limpio, sin artificios, muy propio del estilo de Blanca: elegante sin esfuerzo, con ese punto andrógino y moderno que la caracteriza.

Botas altas negras: el guiño ecuestre
El toque definitivo del estilismo fueron las botas altas negras, un calzado que no sólo reforzaba la estética de la serie, sino que aportaba fuerza y presencia en el photocall. Las botas, de caña alta y acabado pulido, conectaban directamente con el imaginario de Pura Sangre y daban coherencia al look completo.
Accesorios discretos y actitud impecable
La actriz completó el conjunto con un brazalete dorado de gran tamaño y unos pendientes grandes de aro, también en dorado, los dos de Yliana Yepez, que aportaban un toque de brillo sin romper la armonía general. Su melena rizada corta y un maquillaje muy natural terminaron de construir una imagen fresca, luminosa y tremendamente personal.

Un look que encaja con la narrativa de la serie
La elección de Blanca Romero no fue casual: su estilismo dialogaba con el tono de Pura Sangre, una historia marcada por la tradición, el campo y la fuerza de sus personajes femeninos. Su look transmitía carácter, autenticidad y una elegancia sin pretensiones, en perfecta sintonía con el espíritu de la ficción.