Aitana, «la mejor cuñada del mundo»: Anix, hermana de Plex, relata el infierno que vivió por ser su hermana

Anix, la hermana pequeña del creador de contenido Plex, ha dado un paso al frente y ha contado por primera vez el calvario que ha sufrido durante años por el simple hecho de ser su hermana. Lo ha hecho con una sinceridad desarmante, explicando cómo la fama de Dani —y la forma en la que […]

Anix, la hermana pequeña del creador de contenido Plex, ha dado un paso al frente y ha contado por primera vez el calvario que ha sufrido durante años por el simple hecho de ser su hermana. Lo ha hecho con una sinceridad desarmante, explicando cómo la fama de Dani —y la forma en la que su entorno la gestionó— terminó afectando a su autoestima, a sus amistades y a su vida diaria. Y, entre todo ello, también ha hablado de Aitana, la pareja de Plex, a quien define sin dudar como “la más guapa, la mejor cuñada”.

“Mi infierno empezó por ser la hermana de Plex”

Anix reconoció que su vida cambió cuando su hermano comenzó a hacerse viral. Lo que empezó como un juego inocente entre hermanos y amigos terminó convirtiéndose en una fuente de burlas y presión social. “Yo creo que es por la fama”, explicó. “Al principio grababa contenido de niños con mi hermano, mis amigos salían también y les gustaba. Yo no sabía lo que era la fama ni las visitas. Pero luego, incluso en el instituto, se reían de mí por cosas que hacía él”.

La joven recordó especialmente la época en la que Plex imitaba a Fran de la Jungla o aparecía con una capibara: “Yo ni siquiera había hablado con mi hermano y al día siguiente ya se reían de mí en el instituto”.

Acoso, complejos y un año fuera de redes: “Me veía fatal”

El testimonio de Anix fue duro. Aseguró que la presión no venía tanto de redes sociales como de su propio entorno cercano. “Mi exmejor amiga me criticaba muchísimo y de ahí salieron todos mis complejos”, confesó. “Salía y me veía fatal, me hacía una foto y no quería subirla. Me miraba al espejo y me veía fatal”. La situación llegó a tal punto que decidió desaparecer de redes durante un año entero: “Me daba mucho complejo grabar y me daba miedo”.

Anix explicó que vive en un pueblo donde no tiene familia más allá de sus padres y su hermano, lo que la dejó especialmente expuesta. “Solo tenía amistades, y cuando te tienen envidia te atacan y te intentan hundir”.

La fama de Plex, lejos de protegerla, se convirtió en un arma arrojadiza: “Mi peor época empezó cuando mi hermano se fue de casa. No se lo conté ni a mis padres ni a él. Lo pasé muy mal”.

A pesar de la unión familiar, Anix admitió que nunca ha sido capaz de contarle a su hermano lo que vivió. “No lo hablo con mi hermano. Me cuesta muchísimo. Esto lo estoy contando aquí más suelta que con él”. Y reconoció que probablemente se enterará por estas declaraciones: “Se va a enterar por esto, seguramente”.

Aitana, “la más guapa y la mejor cuñada”

La parte más luminosa de su relato llegó cuando habló de Aitana, pareja de Plex, con quien mantiene una relación cercana y cariñosa. “Es muy mona, muy buena persona, súper cercana. Se preocupa muchísimo por ti”, aseguró. “Me escribe muchísimo, también a mis padres. De todo”.

La cantante, que ha hablado abiertamente de salud mental y presión mediática, se ha convertido en un apoyo para ella: “Tengo mucha confianza con ella, aunque me cuesta abrirme incluso con gente que quiero”.

Anix desveló que no fue su hermano quien le contó que estaba con Aitana: “Me enteré porque mi madre me dijo: ‘Ana, me ha dicho Dani que le gusta Aitana’”, recuerda entre risas. “Él estaba dando la vuelta al mundo y por eso no me lo contó”. Más tarde lo confirmó por terceros: “Me fui enterando por Javi Hoyos”.

Finalmente, Plex se lo comunicó y le presentó a la artista: “Genial. Una más, una más”.

Un proceso de reconstrucción personal

A pesar de todo lo vivido, Anix aseguró que está en un momento de crecimiento: “He cambiado mentalmente y me siento mejor conmigo”. “Ahora estoy más relajada, más abierta”. Ha aprendido a exteriorizar lo que siente escribiendo: “No sabía decir lo que me pasaba. Lo fui escribiendo en notas y así pude hablarlo”.

Antes de despedirse, los periodistas le recordaron que no debía volver a sentirse acomplejada. Ella respondió con una sonrisa tímida: “Muchas gracias, chicos”. Anix está aprendiendo a reconstruirse, a entender su historia y a encontrar su voz. Y lo hace con el apoyo de su familia, de su hermano —aunque aún no lo sepa todo— y de una cuñada que, según ella, es “la mejor”.