El impecable look ‘working girl’ de la reina Letizia en los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo

La reina Letizia inauguró su agenda en solitario de 2026 con un look que ha dado mucho que hablar: un traje de raya diplomática de inspiración masculina, sobrio, elegante y perfectamente alineado con la estética ejecutiva que domina su armario en los últimos meses. La ocasión lo merecía: la entrega de la XXIII edición de […]

La reina Letizia inauguró su agenda en solitario de 2026 con un look que ha dado mucho que hablar: un traje de raya diplomática de inspiración masculina, sobrio, elegante y perfectamente alineado con la estética ejecutiva que domina su armario en los últimos meses. La ocasión lo merecía: la entrega de la XXIII edición de los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo, celebrada en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.

La reina Letizia en los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo. © GTRES

Su elección no fue casual. En un acto profundamente ligado a su pasado como periodista, Letizia volvió a apostar por un estilismo que reivindica autoridad, profesionalidad y una feminidad sin artificios.

Un traje de Sandro que encarna el ‘power dressing’ moderno

El look estuvo protagonizado por un dos piezas negro de raya diplomática de la firma francesa Sandro, compuesto por una americana cruzada con hombros estructurados y un pantalón de pernera ancha. La Reina ya había estrenado este traje el 4 de marzo del año anterior en Oviedo, y lo recuperó ahora como guiño a su faceta más profesional.

Debajo, una camisa blanca clásica, de corte masculino, que reforzaba la estética working girl que tanto domina las tendencias actuales. El conjunto, minimalista y sin estridencias, apostaba por la estructura y la sobriedad como claves del estilo.

La reina Letizia en los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo. © GTRES

Zapatos planos y joyas discretas: comodidad y elegancia

Fiel a su preferencia reciente por el calzado cómodo, Letizia combinó el traje con mocasines negros de punta redonda de Massimo Dutti, una elección que subraya su apuesta por la funcionalidad sin renunciar a la elegancia.

En cuanto a los accesorios, optó por pendientes dorados muy discretos de la marca PdPaola y su anillo de Coreterno, sin collares ni piezas llamativas, dejando que el traje fuese el verdadero protagonista del look.

La reina Letizia en los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo. © GTRES

Para completar el conjunto, la Reina recurrió a un abrigo negro largo de corte clásico, ceñido a la cintura con un cinturón que aportaba estructura y elegancia al look. La prenda, de líneas limpias y silueta envolvente, reforzaba la estética ejecutiva del estilismo y funcionaba como una prolongación natural del traje de raya diplomática que llevaba en el interior. Un abrigo sobrio, funcional y perfectamente alineado con la imagen profesional que quiso proyectar en un acto tan ligado a su pasado periodístico.

Un look que conecta con su pasado periodístico

Los expertos en moda real coinciden en que Letizia reserva algunos de sus estilismos más significativos para actos vinculados al periodismo, una profesión que marcó profundamente su trayectoria antes de su llegada a la Casa Real. En esta ocasión, el impacto del look no residió en los detalles ornamentales, sino en la fuerza de la silueta: hombros marcados, líneas puras y un aire de autoridad que encaja con la solemnidad del acto.

La reina Letizia en los Premios Internacionales de Periodismo de El Mundo. © GTRES

El traje masculino se ha convertido en una de las tendencias más potentes de la temporada, y Letizia lo ha adoptado como una de sus señas de identidad. De hecho, este tipo de conjuntos es también el favorito de muchas periodistas y profesionales del sector, como recuerda la prensa especializada.

Un look sobrio, poderoso y perfectamente calculado

En su primera aparición institucional del año, la reina Letizia volvió a demostrar que domina como pocas el lenguaje simbólico de la moda. Su traje de raya diplomática no solo fue un acierto estilístico, sino también un mensaje: profesionalidad, rigor y respeto por una profesión que sigue siendo parte esencial de su identidad.