La preocupación por el estado de salud de Sara Carbonero ha marcado el inicio de 2026. La periodista permanece ingresada en la UCI de un hospital de Lanzarote, donde fue intervenida de urgencia el pasado 2 de enero tras sufrir un fuerte dolor abdominal mientras disfrutaba de unos días de descanso en Canarias junto a su pareja, José Luis Cabrera, y varios amigos, entre ellos la periodista Isabel Jiménez.

Cinco días después de su ingreso, las noticias son optimistas. Según fuentes cercanas citadas por ¡Hola!, Sara “está consciente, se encuentra bien y evolucionando según lo esperado”. Su permanencia en la UCI responde únicamente a una medida de control médico y no a la gravedad del cuadro.
La intervención no está relacionada con su enfermedad de 2019
Desde su entorno han querido aclarar un punto clave: este episodio no guarda relación con el cáncer de ovario que le fue diagnosticado en 2019 y por el que tuvo que ser intervenida en varias ocasiones. En esta ocasión, los médicos actuaron tras localizar el origen del dolor abdominal y decidieron intervenirla de inmediato.
Las mismas fuentes insisten en que se trata de una intervención menor, de la que se está recuperando favorablemente, y piden “prudencia y evitar especulaciones” mientras continúa bajo vigilancia médica.
Posible salida de la UCI en las próximas horas
Si la evolución continúa como hasta ahora, Sara podría abandonar la UCI en breve y pasar a planta para iniciar una nueva fase de recuperación, previsiblemente sin salir de Canarias, ya que por el momento no se contempla su traslado a la Península.
La opción de un traslado en helicóptero fue valorada, pero los médicos la han descartado por no considerarla necesaria ni aconsejable en este momento.
Acompañada por su pareja y arropada por su entorno
Durante todo el proceso, Sara ha estado acompañada por su pareja, Jota Cabrera, que no se ha separado de ella desde el ingreso. Su amiga y compañera de profesión Isabel Jiménez también permaneció a su lado hasta este miércoles, cuando tuvo que regresar a Madrid por compromisos laborales. A su llegada, mantuvo la discreción habitual: “No voy a hablar, de verdad, os lo agradezco mucho”, declaró a GTRES.
Por su parte, Iker Casillas, padre de sus dos hijos, ha sido informado puntualmente de su evolución y ha trasladado tranquilidad a su entorno, asegurando que “todo está bajo control”.
Un susto en pleno inicio de año
El ingreso sorprendió a todos, ya que Sara había compartido días antes imágenes de su escapada a Canarias, acompañadas de un mensaje optimista sobre el nuevo año. Horas después, la situación cambió por completo cuando comenzó a sentirse indispuesta en la isla de La Graciosa y tuvo que ser trasladada de urgencia al hospital.
Un mensaje de calma desde su entorno
A pesar de la preocupación inicial, el escenario actual es de tranquilidad. Su entorno insiste en que “no está grave”, que la operación fue satisfactoria y que ahora solo necesita tiempo y reposo para recuperarse plenamente.
La evolución favorable de las últimas horas invita al optimismo.