La Familia Real presidió este 6 de enero la tradicional Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid, un acto solemne que inaugura el año castrense y que reúne a la cúpula de los tres ejércitos y de la Guardia Civil. Este 2026, la ceremonia estuvo marcada por dos elementos clave: la presencia institucional de la princesa Leonor, que acude por tercer año consecutivo, y la ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocado en París para una reunión internacional sobre Ucrania.

Una ceremonia cargada de simbolismo
Los Reyes y la princesa de Asturias llegaron a la plaza de la Armería a mediodía, donde se interpretó el himno nacional y se dispararon las tradicionales 21 salvas de honor. A continuación, Felipe VI pasó revista a la formación militar antes de acceder al Salón del Trono, escenario central de la ceremonia desde el siglo XVIII.
Leonor, que continúa su formación en la Academia General del Aire de San Javier, asistió vestida con el uniforme de gala del Ejército del Aire, reforzando su papel institucional en un acto de máxima relevancia para la Corona y las Fuerzas Armadas.
El discurso del Rey: Europa ante una “sensación creciente de amenaza”
En su intervención, Felipe VI subrayó que el año 2025 dejó una “sensación creciente de amenaza” que afecta “al corazón de Europa”, en referencia al contexto internacional y a la necesidad de reforzar la seguridad común. El monarca defendió un orden global basado en normas y recordó los compromisos adquiridos por la Unión Europea y la OTAN para aumentar la inversión en defensa y garantizar la disuasión a largo plazo.

El Rey también destacó el papel de las Fuerzas Armadas en la atención a catástrofes naturales, como la reconstrucción tras la DANA levantina de 2024, «una tragedia que persiste en la memoria de todos» o la lucha contra los incendios forestales que arrasaron más de 400.000 hectáreas el pasado verano. «Y en todas estas actuaciones ha jugado un papel fundamental la UME, cumplidos ya, el pasado mes de octubre, 20 años de servicio que le han valido el agradecimiento y el aprecio de toda la sociedad española».
La ministra Robles y Grande-Marlaska, representantes del Gobierno
Debido a la ausencia de Pedro Sánchez —que participa en París en una reunión de la Coalición de Voluntarios para Ucrania convocada por Emmanuel Macron—, el Ejecutivo estuvo representado por la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el ministro del Interior, Fernando Grande‑Marlaska.

Robles intervino antes del Rey, como marca el protocolo, para hacer balance del año militar y destacar la labor de las Fuerzas Armadas en misiones internacionales y en apoyo a la población civil.
Leonor, cada vez más presente en los actos castrenses
La presencia de la princesa Leonor fue uno de los puntos más destacados de la jornada. La heredera, que ya ha participado en maniobras, instrucción aérea y formación táctica, consolida así su papel en los actos de mayor densidad institucional. Felipe VI subrayó que la princesa “nos acompaña por tercera vez” en esta ceremonia, un gesto que simboliza la continuidad de la institución y su preparación para asumir responsabilidades futuras.
Un acto solemne que marca el inicio del año militar
Tras los discursos, los Reyes y la princesa saludaron a los asistentes en el Salón del Trono y presidieron la imposición de condecoraciones a militares y civiles que han destacado por su servicio durante el último año.

La Pascua Militar, instaurada en 1782 por Carlos III, sigue siendo uno de los actos más solemnes del calendario institucional español, y este año volvió a combinar tradición castrense, mensaje político y presencia reforzada de la heredera al trono.