
La Pascua Militar de 2026 ha dejado una imagen inédita y cargada de simbolismo institucional: Felipe VI y la princesa Leonor luciendo, por primera vez, el mismo uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio, una coincidencia que no es casual, sino fruto del protocolo y del momento formativo que vive la heredera al trono.
Es la primera vez que padre e hija visten el uniforme del Ejército del Aire en un mismo acto oficial, ya que el Rey rota cada año entre los tres ejércitos —Tierra, Armada y Aire— para representar a todos ellos como capitán general. Este 2026 correspondía al Ejército del Aire y del Espacio, el mismo en el que Leonor continúa su formación militar en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia).

Leonor, alférez del Aire, impecable en su tercer año de Pascua Militar
La princesa Leonor ha acudido a la ceremonia con el uniforme de alférez de gala, compuesto por guerrera y pantalón en azul aviación, zapatos negros, guantes blancos y gorra, siguiendo estrictamente la normativa de uniformidad militar. En su guerrera destacaban: la miniatura del Toisón de Oro, la más alta distinción de la Corona española; la banda azul celeste de la Orden de Carlos III y la Gran Cruz del Mérito Militar y la Gran Cruz al Mérito Naval, entre otras condecoraciones.
Leonor, que asiste por tercera vez a la Pascua Militar, recogió su cabello en un moño y lució pendientes discretos, como es habitual cuando viste uniforme.

Felipe VI, capitán general, también con el uniforme del Aire
El Rey, por su parte, llevó el uniforme de gala del Ejército del Aire acompañado del fajín rojo de capitán general, impuesto por Juan Carlos I tras su abdicación en 2014. El fajín, de seda y rematado con borlas doradas, simboliza su papel como jefe supremo de las Fuerzas Armadas.
Entre sus condecoraciones destacaban: el Toisón de Oro, la Gran Cruz del Collar de la Orden de Carlos III y las Grandes Cruces del Mérito Militar, Naval y Aeronáutico con distintivo blanco.

Una imagen de continuidad institucional
La coincidencia de ambos con el mismo uniforme ha sido interpretada como una poderosa imagen de continuidad dinástica y militar, especialmente significativa en un acto tan solemne como la Pascua Militar, que inaugura cada año la agenda castrense. El gesto refuerza la formación castrense de la heredera y su integración progresiva en los actos de mayor relevancia institucional.
Letizia, sobria en blanco y negro
Mientras padre e hija lucían uniforme, la reina Letizia optó por un estilismo sobrio en blanco y negro, con falda larga, blusa plisada y capa con cuello de pelo, acorde al protocolo y a las bajas temperaturas del Patio de la Armería.

Un acto marcado por la solemnidad y el simbolismo
La Pascua Militar comenzó, como es tradición, con el himno nacional, las salvas de honor y la revista a las tropas en la Plaza de la Armería, antes de continuar en el Salón del Trono del Palacio Real. La presencia de Leonor, cada vez más consolidada en su papel institucional, volvió a ser uno de los focos informativos de la jornada.