El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol fue una de las figuras más destacadas que acudieron este martes al funeral del empresario Carles Vilarrubí, fallecido a los 71 años. La ceremonia tuvo lugar en la Parròquia dels Sants Gervasi i Protasi, en Barcelona, y reunió a numerosas personalidades del ámbito político, empresarial, cultural y gastronómico, reflejo del peso social que tuvo Vilarrubí en Cataluña durante décadas.

Pujol, que llegó acompañado por su hijo Oriol Pujol, entró en el templo ayudado por un andador, en una de sus apariciones públicas más significativas de los últimos tiempos. La relación entre ambos se remontaba a los inicios profesionales de Vilarrubí, que comenzó su carrera como conductor del entonces futuro president, un vínculo que marcó el inicio de una larga cercanía personal y política.
Una despedida multitudinaria con amplia representación institucional
El funeral congregó a una extensa lista de asistentes, entre ellos la presidenta del Banco Santander, Ana Botín, los expresidentes de la Generalitat Artur Mas, José Montilla y Pere Aragonès, así como el presidente del Parlament, Josep Rull.




También estuvieron presentes los consellers de Empresa y Agricultura, Miquel Sàmper y Òscar Ordeig, además del exalcalde de Barcelona Xavier Trias y el senador Eduard Pujol.


El mundo de la gastronomía, una de las grandes pasiones de Vilarrubí en los últimos años, estuvo representado por figuras como Carme Ruscalleda, Toni Balam y Joan Roca.

También acudieron representantes del ámbito empresarial como Marc Puig, presidente ejecutivo de Puig, y José Creuheras, presidente del Grupo Planeta.

El sector deportivo, especialmente vinculado al FC Barcelona, también estuvo presente. Asistieron el expresidente del club Josep Maria Bartomeu, el exdirectivo Joan Gaspar y el excandidato a la presidencia Víctor Font, todos ellos vinculados a la etapa en la que Vilarrubí ejerció como vicepresidente institucional del Barça entre 2010 y 2017.

Sol Daurella, arropada por familiares y amigos
La viuda del empresario, Sol Daurella, presidenta de Coca‑Cola Europacific Partners, llegó acompañada por su hija, también llamada Sol, visiblemente afectadas por la pérdida. Ambas recibieron el apoyo de amigos, compañeros y representantes institucionales que quisieron acompañarlas en este momento de duelo.

Vilarrubí, figura influyente en la vida económica y social catalana, presidía la Acadèmia Catalana de Gastronomia i Nutrició desde 2016 y había ocupado cargos relevantes en Catalunya Ràdio, la CCMA y el FC Barcelona. En 2015 recibió la Creu de Sant Jordi, uno de los máximos reconocimientos otorgados por la Generalitat.
Un adiós a una figura clave de la Cataluña contemporánea
La despedida de Carles Vilarrubí puso de manifiesto su papel transversal en la sociedad catalana, donde se movió con naturalidad entre la política, la empresa, la comunicación, el deporte y la gastronomía. Su capilla ardiente, instalada el día anterior en el Tanatorio de Sant Gervasi, ya había congregado a numerosas personalidades, anticipando la multitudinaria despedida celebrada en la parroquia de Sant Gervasi.
El funeral, sobrio y cargado de simbolismo, cerró el último capítulo de la vida de un hombre que dejó una huella profunda en múltiples ámbitos de la Cataluña contemporánea.