Así fue el primer vuelo en solitario de la princesa Leonor en la Academia General del Aire de San Javier

La princesa Leonor alcanzó uno de los hitos más simbólicos y exigentes de su formación castrense: su primer vuelo en solitario, conocido en la jerga aeronáutica como la suelta. La heredera al trono realizó la maniobra a bordo de un Pilatus PC‑21 (E.27), el avión de enseñanza avanzada del Ejército del Aire y del Espacio, […]

La princesa Leonor alcanzó uno de los hitos más simbólicos y exigentes de su formación castrense: su primer vuelo en solitario, conocido en la jerga aeronáutica como la suelta. La heredera al trono realizó la maniobra a bordo de un Pilatus PC‑21 (E.27), el avión de enseñanza avanzada del Ejército del Aire y del Espacio, en la Academia General del Aire y del Espacio (AGA) de San Javier, Murcia. El vuelo tuvo lugar el 18 de diciembre, según confirmó la Casa Real, y marca un paso decisivo en su preparación como futura jefa suprema de las Fuerzas Armadas.

La princesa Leonor de Borbón durante su primer vuelo en solitario en la Academia de la Fuerza Aérea en San Javier, Murcia. © GTRES

Cuatro meses de instrucción intensiva antes de volar sola

Leonor ingresó en la AGA el 1 de septiembre, iniciando la última etapa de su formación militar tras su paso por la Academia General Militar de Zaragoza y la Escuela Naval de Marín. Durante estos cuatro meses, la princesa ha seguido un programa intensivo que combina teoría, simulación y vuelo real. Leonor ha completado 50 horas de entrenamiento en simuladores FTD, dispositivos que reproducen la cabina del Pilatus con una visión de 180 grados, permitiendo una experiencia casi idéntica a la del vuelo real.

Además, ha realizado un número equivalente de horas de vuelo acompañada por instructores, requisito indispensable antes de que un alumno pueda enfrentarse a la suelta. Esta fase incluye también formación en supervivencia en el mar, instrucción física, manejo del equipo anti‑g —que pesa alrededor de 7 kilos— y familiarización con la estructura y funcionamiento del Ejército del Aire y del Espacio.

La princesa Leonor de Borbón durante su primer vuelo en solitario en la Academia de la Fuerza Aérea en San Javier, Murcia. © GTRES

Un vuelo supervisado y un protocolo estricto

El primer vuelo en solitario se desarrolla bajo un protocolo de máxima seguridad. Ninguna otra aeronave puede aproximarse durante la maniobra, y todo el proceso se monitoriza desde la torre de control. La Casa Real difundió 19 fotografías del momento, incluyendo imágenes del despegue, el aterrizaje y la revisión previa del avión, así como del parche que Leonor recibió tras completar la suelta, distintivo que acredita el logro dentro de la AGA.

El Pilatus PC‑21 es un avión suizo de entrenamiento avanzado que sustituyó al histórico C‑101, conocido como culopollo, que pilotó el rey Felipe VI durante su propia formación en San Javier. La heredera ha demostrado dominio tanto del manejo técnico como de los procedimientos operativos del aparato, según confirmaron fuentes de la Casa del Rey.

La princesa Leonor de Borbón durante su primer vuelo en solitario en la Academia de la Fuerza Aérea en San Javier, Murcia. © GTRES

Un paso más en un plan de formación diseñado para ella

El programa militar de Leonor está regulado por el Real Decreto 173/2023, que establece su paso por los tres ejércitos antes de asumir responsabilidades institucionales futuras. La princesa se incorporó a la AGA como alférez alumna, integrándose en un curso con otros 74 compañeros —60 hombres y 14 mujeres— y siguiendo el mismo ritmo académico que el resto de cadetes, pese a haber llegado con retraso respecto a quienes cursaron los tres años previos en San Javier.

Su estancia en la academia no sólo incluye instrucción aérea, sino también actividades de adiestramiento, ceremonias militares —como la jura de bandera celebrada en diciembre— y formación en liderazgo, disciplina y trabajo en equipo. Las imágenes difundidas por la Casa Real muestran a Leonor participando en briefings, revisiones técnicas, prácticas en simulador y vuelos de enseñanza, reflejando una integración plena en la vida académica y militar.

La princesa Leonor de Borbón durante su primer vuelo en solitario en la Academia de la Fuerza Aérea en San Javier, Murcia. © GTRES

Un hito con fuerte carga simbólica

El primer vuelo en solitario es uno de los momentos más significativos en la carrera de cualquier piloto militar. Marca el punto en el que el alumno demuestra autonomía, seguridad y dominio suficiente para operar una aeronave sin supervisión directa. Para la princesa Leonor, este logro tiene además un valor institucional: simboliza su avance en un proceso formativo que la prepara para asumir, en el futuro, el mando supremo de las Fuerzas Armadas. Las imágenes difundidas la muestran sobrevolando el Mar Menor con naturalidad y precisión, reflejando la confianza adquirida en estos meses de instrucción intensiva.