José Luis Martínez-Almeida y su esposa, Teresa Urquijo, han regresado a Madrid después de su audiencia privada con el Papa León XIV en el Vaticano, un viaje que ambos habían preparado desde hace tiempo y que ha coincidido con un momento especialmente delicado para la familia de ella. La pareja fue vista a su llegada al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde atendieron brevemente y con amabilidad a los medios presentes.

La visita al Vaticano tuvo lugar el pasado domingo, cuando el alcalde de Madrid y su mujer fueron recibidos por el Pontífice en el Palacio Apostólico, justo después del rezo del Ángelus. Durante el encuentro, Almeida entregó al Papa una talla de plata de la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, así como un libro con fotografías de la ciudad, en un gesto cargado de simbolismo y devoción personal.
Un viaje marcado por la preocupación familiar
El desplazamiento a Roma se produjo en un contexto emocional complejo para Teresa Urquijo, cuya abuela, Teresa de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, sufrió recientemente un ictus que obligó a su ingreso en el Hospital Universitario La Paz de Madrid. Su evolución, según confirmó su marido Íñigo Moreno de Arteaga, está siendo “muy favorable” y no presenta secuelas. La mejoría de la aristócrata permitió que la pareja mantuviera su agenda prevista y viajara a Roma, donde vivieron una jornada de especial significado personal y religioso.
Primeras palabras tras el viaje
A su llegada a Madrid, Almeida y Teresa se mostraron cercanos y educados con los reporteros. Vestidos de manera informal y visiblemente tranquilos, respondieron con breves comentarios a las preguntas sobre cómo estaban viviendo estas fechas navideñas, las primeras junto a su hijo Lucas, nacido el pasado mes de julio.

“Muchas gracias, igualmente”, respondió el alcalde cuando los periodistas les desearon una feliz Navidad. —“Todo muy bien. Fenomenal. Gracias”, añadió Teresa al ser preguntada por sus primeras fiestas con el pequeño. —“Y feliz año a todos”, concluyó Almeida antes de continuar su camino hacia la terminal.
La pareja evitó dar más detalles sobre sus planes de Nochevieja, aunque se mostraron amables y sonrientes en todo momento, agradeciendo los buenos deseos de los medios.
Una audiencia de alto valor institucional
El encuentro con el Papa León XIV ha sido descrito por Almeida como “un privilegio y una oportunidad extraordinaria”, destacando la cercanía del Pontífice y su afecto hacia Madrid y los madrileños. Durante la conversación, que se prolongó unos veinte minutos, abordaron temas como la cohesión social y la atención a los más vulnerables, asuntos que el alcalde considera prioritarios en su gestión. Esta ha sido la segunda vez que Almeida es recibido por un Pontífice, tras su audiencia con el Papa Francisco en marzo de 2023.
Regreso a la normalidad tras un viaje simbólico
Tras su regreso a Madrid, se espera que el alcalde retome su agenda institucional en los próximos días, mientras Teresa Urquijo continúa pendiente de la evolución de su abuela. La visita al Vaticano, cargada de significado personal y espiritual, ha supuesto para ambos un paréntesis en unas Navidades marcadas por la preocupación familiar, pero también por la ilusión de celebrar las primeras fiestas con su hijo.