Un año después de protagonizar uno de los momentos más comentados del universo celebrity, Paris Jackson y Ester Expósito se reencontraron en el desfile de Desigual Studio en Barcelona, y esta vez lo hicieron con gestos de complicidad, sonrisas y hasta un abrazo que disipó cualquier rumor de rivalidad.

En junio de 2024, ambas coincidieron en el front row de un desfile de Desigual, donde las cámaras captaron un saludo frío y una aparente indiferencia que desató especulaciones sobre tensiones entre la actriz española y la hija de Michael Jackson. Sin embargo, desde entonces, ambas han desmentido públicamente cualquier conflicto, señalando que la polémica fue producto de la presión mediática y la sobreexposición en redes.
Este 10 de septiembre, durante la presentación de la nueva colección de Desigual en el espacio industrial Les Tres Xemeneies, Paris y Ester compartieron espacio con otras figuras como Nicki Nicole, Becky G y Lila Moss, pero fueron ellas quienes acapararon los focos. Al llegar al front row, Expósito se acercó a Jackson, quien respondió con un cálido abrazo y una sonrisa. “¿Qué tal estás?”, se le escuchó decir a Ester, en un gesto que selló la reconciliación ante las cámaras.

Como parte de una activación de marketing que jugó con la narrativa mediática, la marca colgó unas camisetas con mensajes cruzados: “I love Paris” y “I love Ester”, en clara alusión a la campaña NOT A DOLL que ambas protagonizaron meses atrás. Incluso compartieron un selfie en redes con un gesto irreverente que muchos interpretaron como una “peineta” simbólica a los rumores y titulares sensacionalistas.
Este reencuentro no sólo cerró el capítulo de la supuesta enemistad, sino que mostró a dos mujeres jóvenes, influyentes y conscientes del poder de la imagen pública. Paris Jackson, que este año celebró cinco años de sobriedad, se mostró más abierta y relajada que en ocasiones anteriores, mientras Ester Expósito continúa consolidando su proyección internacional con nuevos proyectos en cine y moda.
La pasarela de Desigual, que combinó moda, activismo y espectáculo, se convirtió en el escenario perfecto para transformar una vieja polémica en una postal de sororidad y madurez. Lo que comenzó como un cruce incómodo en 2024, hoy se recuerda como una lección sobre cómo las redes pueden distorsionar la realidad… y cómo dos figuras públicas pueden tomar el control de su narrativa.
