En un acto íntimo y cargado de simbolismo, las cenizas de Camilo Sesto fueron finalmente trasladadas al mausoleo construido en el cementerio San Antonio Abad de Alcoy, su ciudad natal. El traslado, que se había aplazado en septiembre de 2024 por cuestiones técnicas, se realizó este viernes 12 de septiembre, coincidiendo con fechas muy significativas: el aniversario de su fallecimiento (8 de septiembre de 2019) y el de su nacimiento (16 de septiembre de 1946).

El acto se celebró a primera hora de la mañana, sin presencia de medios ni grandes despliegues. Entre los asistentes estuvieron Lourdes Ornelas, madre del hijo del artista, y el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alcoy, Raül Llopis, quienes confirmaron que el proceso se llevó a cabo “con respeto y discreción, como Camilo hubiera querido”.
El mausoleo, obra del arquitecto Miguel Botella Ruiz-Castillo, fue financiado por los herederos del cantante y se levanta sobre un terreno cedido por el consistorio. Su diseño vanguardista, con dos estructuras romboidales conectadas y rodeadas por una lámina de agua, generó cierta polémica estética en su momento. En la estructura principal reposan las cenizas de Camilo, mientras que en la más discreta se encuentran los restos de sus padres, Eliseo y Joaquina, con quienes compartía hornacina hasta ahora.
La puerta del mausoleo, una celosía metálica decorada con ramas de laurel, permite ver en su interior un retrato del artista, bajo el cual se ha dispuesto un espacio para flores y el búcaro que guarda sus cenizas, protegido por cristal blindado. El Ayuntamiento se encargará del mantenimiento del espacio, mientras que la familia ha confiado el cuidado floral a una floristería local.
Coincidiendo con el traslado, se inauguró en el patio del futuro Museo Camilo Sesto una escultura de bronce a tamaño real del cantante, obra de Manuel García Rey. La iniciativa fue impulsada por la Asociación Cultural Camilista de España y financiada por seguidores de todo el mundo. Aunque inicialmente se propuso ubicarla en el parque de la Glorieta —donde Camilo cantó por primera vez en público—, finalmente se consensuó su emplazamiento en el museo.
El presidente del club de fans local, Gilberto Molina, recordó una frase del artista que resonó entre los asistentes: “Todo lo que suceda hoy que sea siempre para bien y nunca para mal”. Con este homenaje, Alcoy refuerza su vínculo con uno de sus hijos más universales, y convierte el mausoleo en un nuevo punto de peregrinaje para los admiradores del cantante.