Taylor Swift, arrastrada al conflicto legal entre Blake Lively y Justin Baldoni: una amistad rota y una declaración judicial en camino

Lo que comenzó como una disputa profesional entre Blake Lively y Justin Baldoni por el rodaje de la película Romper el círculo ha escalado hasta convertirse en uno de los escándalos más mediáticos de Hollywood. Y en medio de esta batalla legal, ha surgido un nombre inesperado: Taylor Swift. La cantante fue citada como testigo […]

Lo que comenzó como una disputa profesional entre Blake Lively y Justin Baldoni por el rodaje de la película Romper el círculo ha escalado hasta convertirse en uno de los escándalos más mediáticos de Hollywood. Y en medio de esta batalla legal, ha surgido un nombre inesperado: Taylor Swift.

Taylor Swift. © GTRES

La cantante fue citada como testigo en el caso, después de que el equipo legal de Baldoni alegara que Swift habría participado en una reunión privada en el ático de Lively en Nueva York, donde se discutieron cambios en el guion de la película. Aunque los representantes de Swift negaron que tuviera implicación creativa en el proyecto —más allá de ceder los derechos de su canción My Tears Ricochet para la banda sonora—, documentos judiciales sugieren que su presencia en esa reunión podría ser relevante para el caso.

Swift ha aceptado declarar bajo juramento, pero sólo si la justicia lo exige y bajo condiciones que respeten su agenda profesional. Su testimonio está previsto para la semana del 20 de octubre, justo después del lanzamiento de su nuevo álbum The Life of a Showgirl.

Este giro ha tenido consecuencias personales: la estrecha amistad entre Swift y Lively —que se remontaba a más de una década y en la que la cantante incluso es madrina de los hijos de la actriz— parece haberse fracturado. Desde hace meses no se las ha visto juntas en público, y las interacciones en redes sociales han desaparecido.

El juicio principal entre Lively y Baldoni, que incluye acusaciones de acoso sexual, difamación y presión mediática, está programado para marzo de 2026 en Nueva York. Mientras tanto, la implicación de Swift añade una capa emocional y mediática a un caso ya cargado de tensión.