Conocido por su versatilidad y carisma, Channing Tatum ha sabido moverse entre la comedia, el drama y la acción, consolidando una carrera que va mucho más allá de sus inicios como modelo y bailarín. Desde Magic Mike hasta Foxcatcher, el actor ha demostrado que no teme asumir riesgos. Sin embargo, en una reciente entrevista, ha confesado una decisión que aún le pesa: haber dicho no a Guillermo del Toro.

Durante la promoción de su nueva película Roofman, Tatum reveló que rechazar el papel de la Bestia en una versión de La Bella y la Bestia dirigida por el cineasta mexicano fue, en sus palabras, “uno de los mayores errores de mi carrera”. El proyecto, que nunca llegó a rodarse, habría sido una reinterpretación oscura y fantástica del clásico, con el sello inconfundible de Del Toro.
“Acababa de ser padre, estaba agotado por otro rodaje y el guion aún no estaba cerrado. Sentí que no podía con ello en ese momento”, explicó el actor.
Tatum, que se declara fan absoluto del director de El laberinto del fauno, lamenta no haber podido colaborar con él: “Ver a Guillermo hacer La Bella y la Bestia habría sido una experiencia increíble. Probablemente nunca me lo perdone”.
Además, el actor mencionó otro papel que dejó pasar por inseguridad: el protagonista de Blue Valentine, que finalmente interpretó Ryan Gosling. “Me daba miedo. No estaba preparado emocionalmente para algo así”, confesó.
Mientras tanto, Roofman —basada en la historia real de Jeffrey Manchester, un ladrón que vivió oculto durante meses en una tienda de juguetes— ha sido bien recibida en el Festival de Cine de Toronto, donde ha tenido su debut, y llegará a los cines en octubre. Tatum, bajo la dirección de Derek Cianfrance comparte pantalla con Kirsten Dunst, a quien admira profundamente, y con quien asegura haber vivido uno de los rodajes más exigentes de su carrera.