El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha retomado este lunes su actividad institucional tras disfrutar de casi dos meses de baja por paternidad, una etapa que él mismo ha calificado como “una de las más felices y transformadoras” de su vida. El nacimiento de su primer hijo, Lucas, el pasado 3 de julio, marcó un antes y un después en su rutina personal y profesional.

Almeida reapareció en el Patio de Cristales de la Casa de la Villa, rodeado por su equipo de gobierno, para inaugurar el nuevo curso político. Acompañado por la vicealcaldesa Inma Sanz, quien ha ejercido como alcaldesa en funciones durante su ausencia, el regidor agradeció el trabajo realizado en su ausencia y aseguró que “la ciudad ha estado en muy buenas manos”.
Durante su intervención, el alcalde reconoció que ha estado “prácticamente desconectado de la realidad política”, aunque confesó que ha vivido esta etapa con plenitud y dedicación. “Estoy muy implicado como padre, y eso me ha cambiado la forma de ver muchas cosas”, afirmó. También admitió que su regreso no será como antes: “Voy a adaptar mi trabajo a mi familia y no al revés”.
En cuanto a su futuro político, Almeida dejó abierta la puerta a nuevas reflexiones. Aunque aseguró que “si mañana hubiera elecciones, sería candidato”, también reconoció que su vida ha cambiado tanto que necesita pensar con calma si volverá a presentarse en 2027. “No es una decisión automática. Es lícito plantearse otras opciones”.
Durante su baja, el alcalde ha compartido anécdotas sobre su experiencia como padre primerizo, desde los pañales hasta los biberones. “Todavía no la he liado”, bromeó, y añadió que su hijo se porta “fenomenal” y que está disfrutando cada momento con él.
Su regreso coincide con el inicio de importantes obras en la ciudad, como el soterramiento de la A-5, la reforma de Ventas y la transformación del Paseo de la Castellana, que podrían generar problemas de movilidad. Almeida pidió “paciencia y generosidad” a los madrileños, asegurando que se trata de infraestructuras necesarias para mejorar la calidad de vida en la capital.
También destacó que se incorporarán más de 150.000 metros cuadrados de patrimonio verde en distintos puntos de la ciudad, como parte del plan de transformación urbana. “Queremos alcanzar a todos los vecinos, del norte al sur”, subrayó.
El alcalde ha insistido en que su prioridad ahora es “ser mejor en lo personal para rendir mejor en lo profesional”, y que su nueva etapa como padre le ha dado una perspectiva más humana sobre la gestión pública. “No hay nada peor que creerse imprescindible”, concluyó.
Con este regreso, Almeida activa oficialmente la maquinaria política de cara al otoño, con el Pleno del Estado de la Ciudad previsto para el 8 de septiembre y una legislatura que, aunque incierta en lo personal, sigue marcada por grandes retos urbanos y sociales.