La Parroquia de San Agustín en Madrid se convirtió el pasado viernes en el punto de encuentro para amigos y allegados de Caritina Goyanes, en una misa íntima organizada por el grupo religioso Emaús, al que la empresaria pertenecía y con el que colaboraba activamente en obras benéficas. La ceremonia, celebrada un año después de su fallecimiento por un infarto fulminante en Marbella, estuvo marcada por el recogimiento, el cariño y el recuerdo de una mujer que dejó huella en su entorno personal y profesional.

Aunque su familia más cercana —su madre Cari Lapique, su hermana Carla Goyanes, su viudo Antonio Matos y sus hijos Pedro y Mini Cari— optó por vivir este día en la más estricta intimidad desde las Islas Baleares, numerosos rostros conocidos acudieron al templo madrileño para rendirle homenaje. Entre ellos, la diseñadora Inés Domecq, su esposo Javier Martínez de Irujo, Almudena Lapique (prima de Caritina), Sofía Tassara y Jaime Matos, hermano del viudo.
Durante la ceremonia, se recordó el legado de Caritina como fundadora del catering SixSenses by Cari, y como una mujer generosa, alegre y profundamente espiritual. Su viudo, Antonio Matos, ha confesado en entrevistas recientes que este año ha sido “como vivir en piloto automático”, y que ha decidido continuar con el proyecto empresarial de su esposa como forma de honrar su memoria.
La misa fue también un espacio para recordar el duro golpe que supuso su pérdida, apenas 19 días después del fallecimiento de su padre, Carlos Goyanes, lo que convirtió aquel verano en uno de los más devastadores para la familia3. A pesar del dolor, el entorno de Caritina ha encontrado en la fe y en la unión familiar un refugio para sobrellevar la ausencia.
