El verano de 2025 no está siendo fácil para Amador Mohedano, quien ha protagonizado titulares por su impactante cambio físico tras haber sido ingresado a finales de julio en el Hospital de Jerez de la Frontera. El hermano de Rocío Jurado sufrió una hemorragia digestiva provocada por una variz en el estómago, lo que derivó en un tratamiento intensivo y una dieta líquida que le hizo perder peso de forma drástica.

Tras recibir el alta médica, Amador intentó restar dramatismo a la situación, asegurando que se trataba de una revisión pendiente. Sin embargo, las imágenes compartidas por su hija Chayo Mohedano, en las que aparece visiblemente más delgado y desmejorado, encendieron las alarmas sobre su estado de salud. Su aspecto físico, con el rostro afilado y las extremidades marcadas, generó preocupación entre sus seguidores y en medios como TardeAR, donde se calificó su imagen como “impactante”.
En medio del revuelo, Amador ha querido tranquilizar a su entorno. “Todavía queda mucho tío en este cuerpo”, declaró con humor, reconociendo que aún se encuentra débil pero con ganas de mejorar. Las últimas fotografías lo muestran haciendo recados en bicicleta y paseando con sus perros, lo que evidencia su esfuerzo por retomar la rutina diaria.
Su sobrina Gloria Camila también ha intervenido públicamente para aclarar que el problema fue estomacal y que la pérdida de peso se debió a la imposibilidad de ingerir sólidos durante su hospitalización. “Ahora come mejor, tiene más apetito y la circulación le va mejor”, explicó en televisión.

A sus 71 años, Amador sigue un tratamiento diario con seis pastillas para controlar la hinchazón en los pies y otros problemas circulatorios. Aunque su recuperación será lenta, su familia insiste en que no padece ninguna enfermedad grave, y que con tiempo y cuidados volverá a recuperar su vitalidad.
El exmarido de Rosa Benito ha optado por un estilo de vida más tranquilo, alejado del foco mediático, aunque sigue siendo una figura muy querida por el público. Su entorno más cercano, especialmente sus hijos y nietos, se ha volcado en apoyarlo durante este proceso.
En sus salidas recientes, Amador ha sido visto con un look cómodo y veraniego: camisa, bermudas negras, zapatillas y su inseparable gorro de paja, símbolo de su estilo personal.
La familia Mohedano ha pedido respeto y paciencia, recordando que el proceso de recuperación es delicado. Mientras tanto, Amador continúa con sus paseos, sus rutinas y su deseo de volver a sentirse fuerte.