El final del verano ha traído consigo un doble giro sentimental en la familia real española: Victoria Federica y Irene Urdangarin han puesto fin a sus respectivas relaciones con Borja Moreno Oriol y Juan Urquijo, según ha revelado la revista ¡Hola!. Ambas jóvenes, primas y muy cercanas en lo personal, afrontan el inicio del otoño como mujeres solteras, cada una inmersa en proyectos personales que marcan un nuevo capítulo en sus vidas.

La ruptura de Victoria Federica con el empresario Borja Moreno no ha sorprendido demasiado, ya que desde julio se especulaba con un distanciamiento. Aunque nunca confirmaron oficialmente su noviazgo, se les había visto juntos en eventos como la plaza de toros de Las Ventas o el Mutua Madrid Open. Según fuentes cercanas, las diferencias de personalidad fueron clave: “Victoria vive delante de una cámara. Es su trabajo. Y Borja huye de la fama”.
Más inesperada ha sido la separación de Irene Urdangarin y Juan Urquijo, hermano de Teresa Urquijo, esposa del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. Su relación, que comenzó discretamente en otoño de 2023, parecía consolidada: compartieron viajes, celebraciones familiares como el cumpleaños del Rey emérito en Abu Dabi, y momentos íntimos que reflejaban una complicidad profunda.
Sin embargo, la distancia geográfica y la diferencia de edad —Irene tiene 20 años y Juan 26— terminaron por hacer mella. Irene se trasladó a Oxford en septiembre de 2024 para estudiar Gestión de Hostelería, Turismo y Eventos, mientras que Juan continúa con su carrera profesional en Madrid. Aunque intentaron mantener la relación, finalmente decidieron separarse de forma amistosa, dejando abierta la puerta a una posible reconciliación en el futuro.

Ambas jóvenes han vivido el verano por separado. Irene lo ha pasado entre Grecia y Bidart, junto a su madre, la infanta Cristina, y su padre, Iñaki Urdangarin. Victoria, por su parte, ha disfrutado de planes con amigos e influencers como Tomás de Páramo y María García de Jaime, sin rastro de Borja en sus redes sociales.
La doble ruptura ha generado gran interés mediático, no solo por el perfil público de ambas, sino por el contraste entre sus estilos de vida. Mientras Victoria Federica se ha convertido en un referente de moda y redes sociales, Irene Urdangarin mantiene una vida discreta, centrada en sus estudios y alejada del foco.
Ahora, ambas comienzan septiembre con nuevos retos y horizontes personales. Aunque sus caminos sentimentales se han separado, comparten una misma decisión: priorizar su bienestar y crecimiento individual. Una etapa que, lejos de la tristeza, parece abrirles nuevas posibilidades.