La ciudad de Viena ha sido oficialmente elegida como sede de la 70ª edición del Festival de Eurovisión, que se celebrará los días 12, 14 y 16 de mayo de 2026 en el emblemático Wiener Stadthalle, el recinto cubierto más grande de Austria. La capital austríaca se impuso a otras candidaturas como Innsbruck, consolidándose como epicentro musical europeo en un año especialmente simbólico para el certamen.

Será la tercera vez que Viena acoge el festival, tras las ediciones de 1967 y 2015, y lo hará bajo el lema “Unidos por la música”, en una celebración que conmemora siete décadas de historia eurovisiva. La elección de Viena responde a su prestigio como ciudad musical, su infraestructura hotelera, su experiencia en grandes eventos internacionales y su ubicación estratégica en el centro del continente.
La candidatura fue presentada por la cadena pública ORF y respaldada por el Ayuntamiento de Viena, que ha prometido una programación paralela con actividades gratuitas para los fans, incluyendo conciertos al aire libre, exposiciones y encuentros con artistas. El alcalde Michael Ludwig destacó que “Viena lleva la música a la calle”, y que la ciudad está preparada para recibir a miles de visitantes con una oferta cultural y turística de primer nivel.
La elección de Austria como país anfitrión se debe a la victoria del joven artista JJ en la edición de 2025 celebrada en Basilea, Suiza, con su tema Wasted Love. El contratenor de 24 años conquistó al jurado profesional y al televoto, otorgando a Austria su tercer triunfo en la historia del festival.

Además, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha anunciado un nuevo logotipo para conmemorar el 70º aniversario: un “corazón camaleónico” compuesto por 70 capas, cada una representando un año de historia eurovisiva. Aunque el diseño ha generado opiniones divididas, marca el inicio de una nueva etapa visual para el certamen.
Se espera que en los próximos meses se anuncien detalles sobre la venta de entradas, el número de países participantes y la ubicación del Eurovision Village y el Euroclub. También se rumorea una posible gira europea con los diez finalistas, como parte de las celebraciones especiales por el aniversario.
Con esta elección, Viena reafirma su papel como capital cultural de Europa y se prepara para acoger a delegaciones, artistas y fans en una edición que promete ser histórica, emotiva y llena de sorpresas. El festival vuelve a sus raíces musicales en una ciudad que ha sido hogar de Mozart, Beethoven y Strauss, y que ahora se prepara para escribir un nuevo capítulo en la historia de Eurovisión.