
El verano es sinónimo de sol, playa y piscina… pero también de agresiones constantes al cabello. El cloro, la sal y la exposición solar pueden apagar el color, alterar los tonos y dejar la melena seca y sin vida. Para evitarlo, Alessandra Chiarello, fundadora y CEO de la exclusiva hair boutique Oramai en Madrid, comparte sus claves para mantener el color vibrante y el cabello sano durante toda la temporada.
1. Agua dulce antes del chapuzón: el truco que casi nadie conoce
“El cabello actúa como una esponja”, explica Alessandra. “Si lo empapamos bien con agua dulce antes de entrar al mar o a la piscina, evitamos que absorba el agua salada o con cloro”. Este gesto sencillo crea una barrera natural que protege la fibra capilar. Y tras el baño, es igual de importante enjuagarlo de nuevo con agua dulce para eliminar residuos.
2. Agua fría para sellar la cutícula
El contraste térmico es un gran aliado. Aplicar agua fría tras la ducha ayuda a cerrar la cutícula y fijar los activos de los productos capilares. “Si usamos tratamientos con colágeno o ácido hialurónico, el agua fría potencia su efecto”, señala Chiarello. En casa, incluso se puede probar la “terapia de toalla fría”: meter una toalla en el congelador y envolver el cabello unos minutos tras el lavado.
3. Baños de color preventivos
En el salón, existen tratamientos que preparan el cabello para resistir la oxidación solar. “Un baño de color antes de las vacaciones ayuda a saturar el pigmento y evitar reflejos indeseados, como los tonos anaranjados o verdosos en cabellos teñidos o con mechas rubias”, recomienda la experta.
4. Protección constante: antes, durante y después
No puede faltar un buen arsenal de productos protectores: sprays con filtro UVA, champús específicos para cabellos teñidos y suplementos nutricionales que refuercen el cabello desde dentro. “La clave está en proteger el color en todas las fases de la exposición solar”, concluye Alessandra.
Con estos consejos, cuidar el color del cabello en verano deja de ser una misión imposible. Solo hace falta constancia, buenos productos y pequeños gestos que marcan la diferencia. ¿El resultado? Una melena luminosa, sana y con el color intacto hasta el final del verano.