Antes de la gala oficial celebrada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, la familia real española protagonizó una jornada institucional en Girona que incluyó encuentros con premiados y patronos de la Fundación Princesa de Girona. En esta previa, la reina Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía apostaron por estilismos veraniegos, sobrios y coordinados que reflejan elegancia y cercanía.

Reina Letizia: sobriedad con sello español
La reina rescató de su armario un traje oversize de lino en verde oliva de la firma Mango, compuesto por americana cruzada y pantalón fluido. Lo combinó con bailarinas de Sézane y un top negro, en un conjunto cómodo pero sofisticado que reafirma su apuesta por marcas nacionales y la reutilización consciente.
Princesa Leonor: trampantojo minimalista
Leonor eligió un vestido blanco de Adolfo Domínguez que simula ser un dos piezas gracias a su diseño tipo chaleco en la parte superior. El corte midi y los detalles sastre aportaron estructura al look, que completó con cuñas de esparto y melena suelta con raya al medio. Un estilismo fresco que marca su transición entre la formación militar y sus compromisos institucionales.

Infanta Sofía: refinamiento relajado
Sofía optó por un conjunto de pantalón palazzo blanco, top a juego y blazer beige de Easy Wear, en una propuesta relajada pero pulida. Su peinado ondulado y accesorios discretos reforzaron su estilo juvenil y natural, cada vez más definido en sus apariciones públicas.
La imagen conjunta de las tres mujeres reales transmitió armonía y coherencia estilística, con una paleta de tonos neutros y cortes limpios que reflejan el equilibrio entre protocolo y modernidad. Esta previa marcó el tono de una gala que, además de premiar el talento joven, se convirtió en una pasarela institucional de moda consciente y elegante.
El rey Felipe VI, por su parte, sorprendió con un look más veraniego y relajado que su habitual traje oscuro. Pantalón oscuro, combinado con chaqueta en un tono gris claro y una camisa azul sin corbata. Este look, aunque menos tradicional, transmitía cercanía y modernidad, en sintonía con el ambiente juvenil y emprendedor de los premios. Además, estaba en la línea de los estilismos de la reina Letizia y sus hijas, creando una imagen familiar coordinada pero con personalidad propia.