Uno de los momentos más conmovedores de la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Girona 2025, celebrada en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, fue el abrazo entre el rey Felipe VI y su hija, la princesa Leonor, tras el discurso de esta última como presidenta de honor de la Fundación.

Leonor, vestida con un elegante conjunto metalizado, pronunció unas palabras que destacaron el compromiso de los jóvenes premiados con el bien común, la sostenibilidad y la innovación social. Al finalizar su intervención, recibió una ovación prolongada del público, que fue interrumpida con discreción por el propio monarca para permitirle concluir.
Al bajar del escenario, Leonor se acercó a su padre, quien la recibió con un abrazo cálido y lleno de orgullo, acompañado de un beso en la mejilla. El gesto fue espontáneo, pero cargado de simbolismo: reflejó no solo el vínculo familiar, sino también el respaldo institucional del Rey a su heredera en un acto que ella protagoniza desde 2019.
La reina Letizia y la infanta Sofía, presentes en primera fila, observaron la escena con sonrisas cómplices, completando una imagen de unidad y cercanía que ha marcado esta edición de los premios. El abrazo fue captado por las cámaras y se ha convertido en uno de los momentos más comentados de la gala, destacando la dimensión humana de la familia real española.