Después de la polémica generada por su actuación en A Coruña, donde numerosos asistentes se quejaron por la breve duración del concierto y supuestos problemas técnicos, el cantante Marc Anthony ha encontrado un respiro en Mallorca, acompañado por su esposa, la modelo paraguaya Nadia Ferreira, y su hijo Marcos.

El artista aterrizó en la isla el pasado martes, en medio de una ola de comentarios negativos en redes sociales que calificaban su show gallego como una “estafa” y cuestionaban su estado físico para subir al escenario. En contraste, su presentación en el festival Es Jardí, en Calvià, fue todo un éxito: más de 5.000 personas vibraron con sus clásicos como Valió la pena, Tu amor me hace bien y Vivir mi vida, en una noche que combinó salsa, baladas y conexión emocional.
Antes del concierto, Marc y Nadia disfrutaron de una jornada familiar en el mar, navegando por la costa de Illetes y fondeando en el exclusivo Puerto de Calanova, uno de los enclaves más discretos de la isla. Las imágenes captadas muestran a Nadia haciendo fotos a su esposo desde el pantalán, en un ambiente relajado y cómplice.
El look del cantante también llamó la atención: sudadera roja con capucha, gafas de sol tipo aviador y pantalones oscuros, un estilismo urbano poco habitual para el calor mallorquín. Nadia, por su parte, lució un conjunto negro ceñido, elegante y sobrio, reafirmando su papel como compañera y apoyo constante en la gira.
Este descanso en Mallorca forma parte de la gira Historia Tour, que ha coincidido con la gira europea de su exesposa Jennifer López, generando aún más atención mediática. Tras renovar energías en la isla, Marc Anthony continuará su recorrido por España, con próximas fechas en ciudades como Valladolid.