La muerte de Toni Cruz el pasado 11 de julio, a los 78 años, ha dejado un vacío en el mundo de la cultura española. Fundador del grupo musical La Trinca y creador de formatos televisivos que marcaron generaciones como Operación Triunfo, Crónicas Marcianas o Tu cara me suena, Cruz fue mucho más que un productor: fue un visionario que supo transformar el entretenimiento en una herramienta de conexión social.

Su funeral, celebrado en el Tanatorio de Sancho de Ávila en Barcelona, reunió a figuras como Josep Maria Mainat, Xavier Sardà, Carlos Latre, Noemí Galera, Joan Laporta y Boris Izaguirre, entre otros, en una despedida que combinó emoción, respeto y gratitud por su legado artístico.
Pero además de su huella creativa, Toni Cruz deja una herencia multimillonaria que refleja décadas de trabajo y éxito empresarial. Entre los activos más destacados de su legado se encuentra una mansión en el centro de Barcelona, ubicada en un pasaje privado del Eixample. La vivienda, de estilo moderno y domotizada “a niveles de lujo extremo”, cuenta con tres plantas de 360 m² cada una, cine privado, gimnasio, piscina en la azotea y energía solar gracias a paneles instalados en el tejado.
Además, Cruz era propietario de varias empresas con un patrimonio millonario. La más relevante es 3A Management SL, dedicada al alquiler de bienes inmobiliarios, con un patrimonio neto de 9,5 millones de euros y ingresos por arrendamiento de más de 128.000 euros en 2023. Esta sociedad está vinculada a otras cinco compañías, entre ellas:
Reset Creatius SL y Crumain Iniciatives SL, ambas dedicadas a la producción audiovisual, donde Cruz poseía hasta el 50% de participación.
Barcino Culturae Novae SL, enfocada en actividades museísticas, con ventas de 3,2 millones de euros y un activo de 4,2 millones, aunque con pérdidas en el último ejercicio.
Alma IT Systems SL, especializada en consultoría informática, con ventas de 1,3 millones de euros y resultados positivos.
Oksy Natural Energy, centrada en energías renovables, donde Cruz tenía un 10% de participación.
En el plano familiar, Toni Cruz deja dos hijos adultos y varios nietos, fruto de una relación que terminó hace más de dos décadas. Aunque rehízo su vida con Mónica Carbonell, directora de casting de Operación Triunfo, se separaron hace dos años. Serán sus descendientes los herederos naturales de este extenso patrimonio.
Su legado no solo incluye bienes materiales, sino también una huella profunda en la cultura popular española. Cruz fue también impulsor de proyectos como el Museo de Cera de Barcelona y Barça Studios, donde colaboró como consultor externo para el FC Barcelona.