El actor y productor estadounidense Michael Douglas, uno de los grandes íconos del cine contemporáneo, ha anunciado su retirada de la actuación tras seis décadas de trayectoria. La noticia fue confirmada durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, en la República Checa, donde recibió un Globo de Cristal en reconocimiento a su carrera y presentó una versión restaurada del clásico Alguien voló sobre el nido del cuco, del que fue productor.

A sus 80 años, Douglas explicó que no tiene intención de volver a actuar, salvo que surja un proyecto “realmente especial”. “He trabajado muy duro durante casi 60 años y no quiero ser uno de esos que se caen muertos en el set”, declaró con franqueza. Aunque no utilizó la palabra “retirada” de forma definitiva, dejó claro que su prioridad ahora es disfrutar de su vida personal, su familia y su rol como productor ocasional.
Una carrera marcada por el éxito y la versatilidad
Hijo del legendario Kirk Douglas, Michael supo construir su propio legado con una filmografía que incluye títulos emblemáticos como Wall Street (Oscar al Mejor Actor en 1988), Atracción fatal, Instinto básico, Traffic, The Game y La guerra de los Rose. También fue productor de cintas históricas como Alguien voló sobre el nido del cuco, ganadora del Oscar a Mejor Película en 1976.
En los últimos años, brilló en la serie The Kominsky Method y en el universo Marvel como el Dr. Hank Pym. Su último papel fue como Benjamin Franklin en la serie Franklin de Apple TV+.
Reflexión y legado
Douglas también habló sobre su lucha contra un cáncer de garganta en estadio 4, que lo llevó a replantearse sus prioridades. “La cirugía habría significado perder parte de la mandíbula y la voz. Tuve suerte”, confesó. Actualmente, vive entre Estados Unidos y España junto a su esposa, la actriz Catherine Zeta-Jones, y se dedica a apoyar nuevos talentos y desarrollar cine independiente. “Estoy feliz siendo el ama de casa de mi esposa”, bromeó con ternura, dejando claro que su nueva etapa está marcada por la tranquilidad y el disfrute de lo vivido.
Con su adiós a las pantallas, Michael Douglas cierra un capítulo dorado en la historia del cine. Su legado, sin duda, seguirá inspirando a generaciones de actores, directores y cinéfilos en todo el mundo.