El golf en España: un motor económico en crecimiento

El golf ha dejado de ser solo un deporte para convertirse en un importante motor económico y turístico en España. Así lo confirma el II Estudio sobre el Impacto Económico del Golf en España, desarrollado por IE University y presentado por la Real Federación Española de Golf y la Asociación Española de Campos de Golf. […]

El turismo de golf no ha dejado de crecer en los últimos años. © Gtres

El golf ha dejado de ser solo un deporte para convertirse en un importante motor económico y turístico en España. Así lo confirma el II Estudio sobre el Impacto Económico del Golf en España, desarrollado por IE University y presentado por la Real Federación Española de Golf y la Asociación Española de Campos de Golf.

Según el informe, el turismo de golf ha crecido un 17% desde 2018, alcanzando en 2022 la cifra de 1,4 millones de turistas, principalmente procedentes de Europa. Este segmento se ha consolidado como uno de los más atractivos, gracias a la calidad de los campos, el clima favorable y la oferta de servicios complementarios.

El turismo aumenta, el gasto aumenta y el trabajo aumenta. © Gtres

El impacto económico del golf también ha sido notable. En 2022, el gasto directo de estos turistas ascendió a 5.872 millones de euros, un 27,6% más que en 2019. En total, la actividad generada por el golf alcanzó los 15.937 millones de euros, con un efecto multiplicador en sectores como la hostelería, el transporte y el ocio. Por cada 10 euros generados por el golf, solo 1,1 euros provienen directamente de este deporte, mientras que los restantes 8,9 benefician a otros sectores.

Además de su impacto económico, el golf genera empleo de calidad. En 2022, se crearon 132.994 puestos de trabajo, con un incremento del 9,6% respecto a 2018. La mayoría de estos empleos fueron contratos indefinidos y de jornada completa, superando la media nacional y favoreciendo la estabilidad laboral.

Otro aspecto clave del golf es su contribución a la desestacionalización del turismo. A diferencia de otros segmentos, su temporada alta se concentra en primavera y otoño, permitiendo distribuir los beneficios económicos a lo largo del año y evitando la saturación en los meses de verano.

Con estos datos, el golf se consolida como un sector estratégico para la economía española, destacándose no solo por su impacto financiero, sino también por su capacidad de generar empleo y promover un turismo sostenible.